Neymar pone su nombre en una botella: así es su apuesta millonaria por el vino

Neymar pone su nombre en una botella: así es su apuesta millonaria por el vino

Neymar lanza Le Prince, una marca de vino para Brasil con siete etiquetas internacionales y una ambiciosa previsión de ventas.
Neymar sosteniendo una botella de vino Le Prince junto a una imagen de la botella sobre fondo oscuro
Le Prince, la nueva marca de vino vinculada al mercado brasileño
Tuesday, July 7, 2026 - 13:45

Neymar Jr. entra en el negocio del vino con el lanzamiento de Le Prince, una nueva marca creada por su familia junto a la sociedad JLX para acercar etiquetas internacionales al consumidor brasileño. El proyecto nace con una ambición clara: vender vino no solo como producto aspiracional, sino como una bebida capaz de ganar presencia en el consumo cotidiano de Brasil.

La operación llega respaldada por una cifra llamativa incluso antes de su lanzamiento comercial: según la información difundida por medios especializados, Le Prince ya habría alcanzado 300.000 botellas reservadas y se marca como objetivo llegar a 4 millones de botellas en su primer año, con una facturación estimada cercana a los 17 millones de euros.

La marca fue presentada el 2 de julio y combina dos elementos de fuerte atractivo comercial: la popularidad global de Neymar y una selección técnica de vinos elaborada con el asesoramiento de Dirceu Vianna Júnior, primer brasileño en obtener el título de Master of Wine. La apuesta no es menor: entrar en un mercado de gran tamaño, pero todavía con un consumo de vino muy por debajo del de otros países de la región.

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Le Prince, una marca pensada para ampliar el consumo de vino en Brasil

Brasil es uno de los mercados que desde hace años observa con atención el sector vinícola internacional. Su tamaño, su capacidad de consumo y el crecimiento de una clase media interesada en nuevas experiencias gastronómicas lo convierten en un destino atractivo para bodegas y distribuidores. Sin embargo, el consumo medio de vino sigue siendo bajo en comparación con otros países latinoamericanos.

Ahí quiere posicionarse Le Prince. La marca parte de una idea sencilla: ofrecer vinos de distintas procedencias, estilos y precios para llegar a públicos muy diferentes. No se trata únicamente de lanzar una etiqueta asociada a un deportista famoso, sino de construir una cartera capaz de moverse entre el vino accesible, el producto de gama media y las botellas de lujo vinculadas al coleccionismo.

El nombre de la marca conecta con la trayectoria pública de Neymar y con uno de sus antiguos apodos vinculados a su etapa en el Santos. Esa dimensión narrativa resulta clave en el proyecto: Le Prince no vende solo vino, sino también identidad, relato deportivo y una forma de trasladar la imagen del futbolista a un sector donde la marca, el prestigio y la aspiración pesan cada vez más.

La primera colección reúne siete referencias procedentes de Francia, España y Chile. Los precios van desde etiquetas de entrada, pensadas para un consumo más amplio, hasta botellas de edición limitada que pueden superar los 8.000 euros, según las informaciones publicadas.

Vinos de Chile, España y Francia bajo la marca de Neymar

La gama de Le Prince se estructura en varias líneas. Le Prince Red se centra en vinos chilenos elaborados por la bodega Terraustral, una vía lógica para entrar en Brasil con etiquetas sudamericanas de perfil accesible y reconocible.

Le Prince Black incorpora dos referencias españolas: un tinto de Rioja elaborado en colaboración con Bodegas Faustino y un albariño de Rías Baixas producido por Paco & Lola. Esta presencia española aporta al proyecto dos territorios muy distintos: la tradición riojana del tinto y la frescura atlántica del albariño gallego.

También aparece Le Prince Green, con un tinto francés de Châteauneuf-du-Pape, en el valle del Ródano, y otro vino español firmado junto a Abadía Retuerta. La elección refuerza esa estrategia de construir una cartera internacional donde convivan regiones clásicas con bodegas reconocibles para el consumidor interesado en vinos de mayor recorrido.

La línea más exclusiva es Le Prince Blue, desarrollada con una empresa vinícola de Burdeos. En este caso, las botellas serán numeradas y estarán vinculadas a momentos concretos de la carrera de Neymar. El planteamiento entra de lleno en el terreno del vino como objeto de colección, donde el relato personal del futbolista se convierte en parte del valor comercial.

Fútbol, vino y mercado: una relación cada vez más visible

La entrada de Neymar en el vino no es un caso aislado. En los últimos años, varios futbolistas han participado en proyectos vinculados al sector, ya sea como productores, inversores, embajadores o socios de marcas ya existentes. El vino ha encontrado en el deporte una vía para ampliar visibilidad y conectar con consumidores que quizá no se acercarían al producto desde los canales tradicionales.

Nombres como Andrés Iniesta, Andrea Pirlo, David Silva, Andrea Barzagli, Dario Dainelli o Johan Micoud han estado vinculados a proyectos de producción propia. Otros, como Ronaldinho, Wesley Sneijder, Iván Zamorano, Roberto Carlos, Marco Materazzi, John Terry, Eden Hazard o Julio César, han aparecido asociados a iniciativas promocionales dentro del sector.

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En el caso de Neymar, el movimiento tiene una lectura especialmente interesante por su escala. Le Prince no nace como una pequeña bodega personal ni como un vino anecdótico de celebridad, sino como una plataforma comercial con vocación de volumen, selección internacional y una estrategia de marca diseñada para Brasil.

El reto será comprobar si la fuerza mediática del futbolista logra convertirse en consumo real y sostenido. Las cifras de preventa apuntan a un arranque potente, pero el mercado del vino exige algo más que notoriedad: distribución, regularidad, confianza, calidad percibida y capacidad para fidelizar.

Para el sector, la operación confirma una tendencia clara: el vino busca nuevos relatos para crecer, y las figuras globales del deporte pueden actuar como aceleradores de visibilidad. Neymar pone ahora su nombre en una botella. Falta ver si Le Prince será una moda de lanzamiento o una marca capaz de abrir una nueva conversación sobre el vino en Brasil.

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