Madrid quiere que reserves tu próxima visita a una bodega desde el móvil

Madrid quiere que reserves tu próxima visita a una bodega desde el móvil

Madrid digitaliza su enoturismo con una plataforma que reúne 44 bodegas, rutas personalizadas, realidad aumentada e inteligencia artificial.
Presentación de la plataforma de Enoturismo Digital de Madrid con ponente junto a una pantalla de Pueblos con Vida
Enoturismo Digital de Madrid, nueva plataforma para visitar bodegas madrileñas
Wednesday, July 8, 2026 - 11:45

El enoturismo madrileño acaba de dar un salto decisivo hacia la digitalización. La Comunidad de Madrid ha puesto en marcha una nueva plataforma de enoturismo, con web y aplicación móvil, pensada para acercar las bodegas de la región al visitante de una forma más sencilla, personalizada y tecnológica.

La iniciativa, presentada en la Bodega Val Azul de Chinchón, cuenta con una inversión de un millón de euros y nace con la participación de 44 bodegas de la Denominación de Origen Vinos de Madrid. El objetivo es claro: convertir la visita a una bodega madrileña en una experiencia más fácil de planificar, más atractiva para el turista y más útil para los propios productores.

La plataforma permite buscar bodegas por zona, duración de la visita o presupuesto, consultar rutas, reservar experiencias y acceder a información vinculada al territorio. Además, incorpora herramientas de realidad aumentada, mapas en tres dimensiones y funciones basadas en inteligencia artificial para enriquecer el recorrido.

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Una plataforma para visitar bodegas a pocos kilómetros de Madrid

El proyecto forma parte del Plan de Digitalización y Promoción del Enoturismo y se integra en el programa Pueblos con Vida, una estrategia orientada a dinamizar municipios pequeños a través de actividades económicas, culturales y turísticas vinculadas al territorio.

La nueva herramienta se dirige a bodegas de 25 pequeñas localidades de la región, especialmente municipios de menos de 20.000 habitantes, repartidos por las cuatro subzonas de la Denominación de Origen Vinos de Madrid: Arganda, Navalcarnero, El Molar y San Martín de Valdeiglesias. Entre todas agrupan 53 bodegas, más de 200 marcas y más de 12.000 hectáreas de viñedo.

Para el visitante, la plataforma funciona como una puerta de entrada al vino madrileño. Ya no se trata solo de encontrar una bodega, sino de elegir una experiencia según el tiempo disponible, el presupuesto, la zona o el tipo de visita que se quiere realizar. La web permite planificar rutas, reservar actividades inmersivas y comprar productos de las bodegas adheridas.

Esta dimensión práctica es especialmente importante en un destino como Madrid, donde el enoturismo tiene una ventaja competitiva evidente: la cercanía con una gran capital. A pocos kilómetros del centro urbano, el viajero puede descubrir viñedos, bodegas familiares, pueblos con patrimonio, paisajes agrícolas y vinos con identidad propia.

Realidad aumentada, inteligencia artificial y un asistente llamado Sol

La gran novedad de la plataforma no está solo en centralizar la oferta, sino en incorporar tecnología a la experiencia del vino. Los usuarios podrán consultar mapas en tres dimensiones y contenidos de realidad aumentada, lo que permite conocer mejor las bodegas y sus entornos antes de desplazarse.

También estará integrado Sol, el asistente virtual de la Comunidad de Madrid, que acompañará al visitante con datos, historias y curiosidades sobre las bodegas, los viñedos, las variedades de uva y las zonas de producción. La idea es que la visita no empiece al llegar a la bodega, sino desde el momento en que el usuario abre la aplicación y empieza a diseñar su ruta.

Para las bodegas, la plataforma supone además una herramienta de gestión. Podrán comercializar sus experiencias y productos de manera más centralizada, acceder a información sobre visitas, preferencias y comportamiento de los clientes, y gestionar aspectos como aforos o datos en tiempo real cuando reciban grupos.

El consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local, Miguel Ángel García Martín, destacó durante la presentación que esta aplicación contribuirá a dinamizar el sector vitivinícola y los municipios que lo producen. “El vino no es solo gastronomía: es también motor económico, cultural y turístico para los pueblos”, señaló.

Madrid quiere convertir sus bodegas en destino

El lanzamiento llega en un momento en el que el enoturismo gana peso como experiencia de viaje. La Comunidad de Madrid recibió en 2024 casi 40.000 visitas entre bodegas y museos del vino, una cifra que confirma el interés creciente por este tipo de planes.

El reto ahora es transformar ese interés en un flujo más ordenado, visible y atractivo. Para muchas bodegas pequeñas, la digitalización puede marcar la diferencia entre recibir visitas puntuales y convertirse en una parada habitual dentro de las rutas de ocio, gastronomía y escapadas de fin de semana.

En este contexto, la Denominación de Origen Vinos de Madrid tiene un valor singular. No solo representa una producción vinícola cada vez más reconocida, sino también un relato territorial diverso. La garnacha de San Martín de Valdeiglesias, los vinos de Arganda, la tradición de Navalcarnero o el paisaje vitivinícola de El Molar permiten construir una oferta mucho más rica que una simple visita con cata.

La plataforma aspira precisamente a conectar todos esos puntos: vino, paisaje, pueblos, tecnología, reservas, compras y fidelización. Entre las novedades anunciadas figura también el Club de Amigos del Vino, concebido como una herramienta para mantener el vínculo con quienes ya han visitado una bodega y animarlos a repetir o descubrir nuevas experiencias.

Una oportunidad para atraer a nuevos públicos

Uno de los grandes desafíos del enoturismo es ampliar su público. La propietaria de Bodega Val Azul, Eva Rodríguez, subrayó durante la presentación que iniciativas de este tipo pueden ser especialmente útiles para atraer a visitantes más jóvenes, ya que la edad media de los participantes en actividades de enoturismo tiende a ser alta.

La digitalización puede ayudar a romper esa barrera. Las nuevas generaciones planifican viajes, reservas, compras y experiencias desde el móvil. Si el vino quiere formar parte de esos planes, necesita estar también en ese lenguaje: buscadores intuitivos, rutas claras, contenidos atractivos, experiencias reservables y herramientas que conviertan la visita en algo más dinámico.

Para Madrid, el movimiento tiene además lectura turística. La región refuerza su capacidad para ofrecer planes gastronómicos más allá de la capital, conectando vino, pueblos, paisaje, patrimonio y producto local. No se trata solo de promocionar bodegas, sino de construir una red de escapadas posibles alrededor del vino madrileño.

El enoturismo de Madrid entra así en una nueva etapa. La copa sigue siendo el centro de la experiencia, pero ahora la ruta empieza en la pantalla. Buscar una bodega, reservar una cata, conocer una subzona, comprar vino o dejarse guiar por un asistente virtual ya forma parte del viaje.

Madrid quiere que sus bodegas sean más visibles, más accesibles y más memorables. Y con esta plataforma, el vino madrileño deja de esperar al visitante en la bodega para acompañarlo desde el móvil, antes, durante y después de la visita.

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