Raimat, Juvé & Camps y Gramona adelantan a julio la vendimia por las altas temperaturas

Raimat, Juvé & Camps y Gramona adelantan a julio la vendimia por las altas temperaturas

Raimat, Juvé & Camps y Gramona adelantan a julio la vendimia por el calor. Las bodegas confían en la calidad, mientras el sector teme excedentes.
Vendimiadores recogen uvas blancas de madrugada en un viñedo iluminado, con una caja llena de racimos en primer plano.
Vendimia nocturna en Cataluña por las altas temperaturas
Wednesday, July 29, 2026 - 11:00

La vendimia catalana ha dejado de ser una imagen reservada al final del verano. En 2026, algunas de las bodegas más representativas del territorio han comenzado a recoger la uva cuando julio todavía no había terminado, obligadas por unas temperaturas que han acelerado la maduración y alterado nuevamente el calendario del viñedo.

Raimat, en Lleida, y Juvé & Camps, en el Penedès, iniciaron el 27 de julio las vendimias más tempranas de su historia. Cinco días antes, el 22 de julio, Gramona había comenzado la cosecha en la finca El Bedorc, en Piera, marcando el inicio de campaña más adelantado registrado hasta ahora en el Penedès.

Las tres bodegas señalan un mismo motivo: las altas temperaturas han acelerado la evolución de la uva y han obligado a recogerla antes de que pierda frescura, acidez o equilibrio. La respuesta también ha sido compartida: trasladar la vendimia a la madrugada o concentrarla durante las primeras horas del día.

El récord de precocidad no implica, sin embargo, una mala cosecha. Las lluvias del invierno permitieron recuperar las reservas de agua de muchos suelos después de varios años de sequía, por lo que las bodegas hablan de una uva sana y anticipan una añada de buena calidad.

Juvé & Camps vendimia de noche por primera vez

Juvé & Camps ha comenzado a recoger la uva en julio por primera vez en su historia. La campaña incorpora además otra novedad: será también su primera vendimia nocturna, una decisión adoptada para que los racimos lleguen a la bodega con una temperatura más baja y conserven mejor su acidez y sus aromas.

La compañía, con sede en Sant Sadurní d’Anoia, abandonó el pasado mes de abril la D.O. Cava, con efecto desde el 25 de marzo, para incorporarse a la marca colectiva Corpinnat.

La bodega prevé recoger alrededor de un millón de kilos de uva y movilizar a cerca de un centenar de personas durante la campaña.

La expectativa de calidad está vinculada a los aproximadamente 630 litros por metro cuadrado de lluvia acumulados durante el año. Después de varias campañas condicionadas por la sequía, las precipitaciones han permitido que las cepas alcancen la maduración con una disponibilidad hídrica muy diferente.

“Las lluvias del invierno han devuelto equilibrio a los suelos y han permitido que las cepas lleguen a la maduración con una disponibilidad hídrica muy distinta a la de los últimos años. La uva está sana y homogénea; ahora el reto es interpretar cada parcela y recogerla en su punto exacto, sin dejarnos condicionar por la precocidad general de la añada”.

Así lo explica Pep Jiménez, director de viticultura de Juvé & Camps. Su reflexión resume uno de los grandes desafíos de esta cosecha: aunque el calor haya adelantado el ciclo general, no todas las parcelas evolucionan al mismo ritmo.

La situación obliga a aumentar la vigilancia sobre el viñedo. Cuando las temperaturas aceleran la maduración, unos pocos días pueden modificar notablemente la relación entre los azúcares y la acidez, especialmente en las uvas destinadas a elaborar espumosos de larga crianza.

Raimat prevé recoger seis millones de kilos de uva ecológica

En Lleida, Raimat ha comenzado la vendimia más temprana de su historia. La bodega, vinculada a la D.O. Costers del Segre, calcula que recogerá cerca de seis millones de kilos de uva 100 % ecológica, una cantidad similar a la obtenida durante la campaña anterior.

Unas 80 personas participarán en una recolección concentrada entre las cinco de la mañana y el mediodía. No se trata de una vendimia completamente nocturna, pero sí de una reorganización de los horarios para evitar las temperaturas más elevadas y reducir el tiempo que la uva permanece expuesta al calor.

La campaña comenzará con las variedades de maduración más temprana y continuará progresivamente con el resto de uvas blancas y tintas, dependiendo de la evolución de cada parcela y de las condiciones meteorológicas.

Joan Esteve, director de Raimat, atribuye la estabilidad de la producción a las medidas implantadas durante los últimos años para reducir el impacto del cambio climático.

“Tenemos una producción muy estable gracias a las medidas implementadas desde hace años para mitigar los efectos del cambio climático. La más eficiente es el riego de las viñas con agua pura del Pirineo. Así podemos regar más a menudo cuando hay golpes de calor y minimizar el impacto”.

La bodega sostiene que la viña permanece sana y que la cosecha puede alcanzar una calidad excelente a pesar de su adelanto. La disponibilidad de agua y el manejo de la vegetación permiten proteger mejor los racimos frente a la radiación solar directa y los episodios extremos de temperatura.

Gramona marca la fecha más temprana registrada en el Penedès

Gramona se adelantó todavía más. La bodega inició la vendimia el 22 de julio en la finca El Bedorc, situada en Piera, al noroeste de Sant Sadurní d’Anoia.

La fecha supera en cuatro días el récord anterior, registrado en 2023, y constituye el inicio de campaña más temprano conocido en el Penedès.

Gramona, una de las bodegas fundadoras de Corpinnat en 2017, trasladó parte de su vendimia a la madrugada en 2024. Este año ha mantenido el sistema para evitar que los racimos se deshidraten durante las horas centrales del día y preservar mejor su frescura aromática.

Su director técnico, Roc Gramona, es actualmente vicepresidente de Corpinnat. La experiencia de la bodega refleja que el adelanto de la vendimia no es una anomalía aislada, sino un cambio que comienza a incorporarse de forma estructural al trabajo de numerosas fincas.

La vendimia nocturna se está convirtiendo así en una herramienta de adaptación. Cosechar la uva a menor temperatura limita la oxidación, reduce el riesgo de que comiencen procesos fermentativos antes de llegar a la bodega y ayuda a preservar mejor los aromas y la acidez.

Estas condiciones resultan especialmente importantes en las variedades blancas y en las uvas destinadas a producir vinos y espumosos de alta gama concebidos para envejecer durante largos periodos en barrica o botella.

El adelanto de la vendimia ya es estructural

La precocidad que protagonizan estas tres bodegas no pertenece únicamente a la campaña de 2026. En 2022, numerosas bodegas españolas ya habían adelantado sus vendimias hasta diez días de media debido a la sequía y a las altas temperaturas.

El calor acelera la acumulación de azúcares en la uva y puede provocar vinos con mayor graduación alcohólica y menor acidez. Por eso, adelantar la recogida se ha convertido en una decisión necesaria para evitar que la madurez tecnológica avance más deprisa que la evolución aromática y fenólica del fruto.

La fecha de vendimia es especialmente decisiva para los vinos que necesitan frescura, tensión y capacidad de envejecimiento. La recolección nocturna no soluciona todos los efectos del cambio climático, pero ayuda a que la uva llegue en mejores condiciones a la bodega.

La transformación afecta también a la organización del trabajo, la disponibilidad de personal, el consumo energético, la gestión del agua y la planificación de las elaboraciones. La vendimia empieza antes y obliga a las bodegas a tomar decisiones con mayor rapidez.

Una buena cosecha en un sector preocupado por los excedentes

El optimismo de las bodegas sobre la calidad contrasta con la inquietud comercial que atraviesa el sector vitivinícola catalán.

El pasado 10 de julio, varios productores salieron en tractor desde Vilafranca del Penedès hasta Sant Sadurní d’Anoia para denunciar que algunas bodegas estaban reduciendo sus compras de uva, a pesar de que inicialmente se esperaba una cosecha hasta un 20 % superior a la del año anterior.

David Sendra, responsable del sector vitivinícola en el sindicato convocante, advirtió de que algunos viticultores del Priorat calculaban que no podrían vender hasta una cuarta parte de su producción.

El director del Institut Català de la Vinya i el Vi, Joan Gené, matizó que el calor de las últimas semanas está impidiendo que el fruto alcance finalmente el tamaño previsto. Esta reducción podría disminuir el diferencial de producción respecto a la campaña anterior.

La Generalitat activó a comienzos de julio un plan de choque dotado con nueve millones de euros. Entre las medidas previstas figuran las ayudas a la cosecha en verde y a la destilación de crisis, herramientas destinadas a retirar producto del mercado y aliviar el posible desequilibrio entre oferta y demanda.

Codorníu ha anunciado, por su parte, que comprará un 20 % más de uva durante esta campaña. La compañía estima que estas adquisiciones supondrán una aportación económica superior a nueve millones de euros al territorio.

La vendimia catalana comienza así antes que nunca y bajo una doble realidad. En el viñedo, las lluvias han devuelto vigor a las cepas y las bodegas confían en obtener una uva equilibrada. En el mercado, la recuperación de la producción coincide con problemas de consumo, precios y comercialización todavía sin resolver.

El calor ha adelantado la cosecha hasta julio. Ahora, además de recoger la uva en su punto exacto, el sector deberá encontrar una salida para cada racimo.

Vendimia catalana 2026: récord por el calor | Excelencias Gourmet
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