
Sobre todo porque, a través de ella, se unen el pasado y el futuro de la cocina alicantina, de la mano de una veintena de cocineros de élite, distribuida por toda la provincia y que se enfrenta por parejas para ofrecer una visión tradicional y otra vanguardista de las recetas típicas de la tierra.
Y la gastronomía de la provincia de Alicante no es cualquier cosa; pues abunda en diversidad de arroces, olletas, gazpachos, ensaladas, cocidos, cocas y excelentes pescados; también turrones, cerezas y otros frutales. Recetas que pueden ser regadas con buenos vinos de la Denominación de Origen Alicante, presididos por la singularidad de la uva tinta Monastrell.
La inmensa mayoría de los cocineros participantes en la obra asistió a la presentación, junto al entonces presidente en funciones de la Diputación alicantina, José Joaquín Ripoll; la presidenta de la Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana, Cuchita Lluch; o el presidente territorial de Alicante de la CAM, Armando Sala.
Singulares tándems de cocineros
El libro presenta curiosas parejas gastronómicas, hasta conseguir una decena. Así, Quique Dacosta, con sede en la localidad de Dénia –el más aclamado de los cocineros alicantinos con tres soles Repsol– hace tándem con su mentor Tomás Arribas, elaborando calderetas de mar: Dacosta la más tradicional y Arribas la más renovadora. O Paco Torreblanca, el gran maestro repostero español, y su hijo Jacob compiten en la elaboración de un tocino de cielo.
Junto a estas dos grandes estrellas, también comparecen en el libro las principales damas de la restauración alicantina, como María José San Román (Monastrell de Alicante), Susi Diaz (La Finca de Elche), Mari Carmen Vélez (La Sirena de Petrer) o Josefa Díaz (Paco Gandía de Pinoso). Además de César Manquiequi, del Nou Manolín; o Kiko Moya, de L´Escaleta, entre otros muchos.
Hasta José Manuel Varó, el clásico cocinero del Maestral alicantino; y Mari Luz García, de La Cantera, se enfrentan en el capítulo de gazpachos alicantinos. Y otros buenos cocineros presentes son Alfonso de Egea, de Casa Alfonso de Orihuela; y Pepa Romans, de Casa Pepa de Ondara.
Aspirante a libro del año
Con todas estas apariciones y como tuve la oportunidad de anunciar en el curso del acto, el libro me parece una obra muy original, por lo que puede aspirar a ser elegida publicación del año no sólo por la Real Academia de Gastronomía sino también por la Academia Internacional.
Esta reciente visita a Alicante me ha servido para comprobar la singularidad de la gastronomía de la provincia, muy diferente de la valenciana o la castellonense y, en mi opinión, uno de las más grandes del Mediterráneo, puesto que combina su propia huerta y la cercanía de la murciana con el mejor producto marinero de la Comunidad.
Son excelentes tanto sus recetas clásicas como las renovadoras, por lo que apoyo la creación de una Academia de Gastronomía provincial, que ayudará a fomentar el turismo gastronómico hacia esta zona de España. Su propuesta culinaria enriquece, culturalmente, no sólo a la Comunidad Valenciana sino a nuestro país en su conjunto, potenciando la diversidad gastronómica española.