La cerveza que lleva aceite de oliva virgen extra ya existe y nace en Extremadura
El aceite de oliva virgen extra ha conquistado la alta cocina, la cosmética, la repostería e incluso el universo del chocolate gourmet. Ahora da un paso más allá y entra en un territorio donde hasta hace poco parecía impensable: la cerveza.
La empresa extremeña Aceites Clemen, con sede en Puebla de Sancho Pérez (Badajoz), ha presentado oficialmente Clemenbeer, una cerveza que aspira a abrir una nueva categoría dentro del mercado agroalimentario. La firma asegura haber desarrollado la primera cerveza elaborada mediante integración molecular de AOVE, utilizando extracto puro de aceite de oliva virgen extra procedente de aceitunas manzanilla de Extremadura y prescindiendo completamente de aromas artificiales o derivados de aceituna utilizados habitualmente en productos similares.
El lanzamiento supone un nuevo capítulo en la historia de una almazara familiar fundada en 1942 que ha convertido la innovación en una de sus principales señas de identidad sin renunciar a sus raíces olivareras.
De una almazara tradicional a una cerveza pionera
Ubicada entre olivares y viñedos del sur de la provincia de Badajoz, Aceites Clemen forma parte de una de las historias empresariales más singulares del sector oleícola extremeño.
La compañía debe gran parte de su desarrollo a la figura de Clemen Ortiz, quien asumió el liderazgo de la empresa familiar tras quedarse viuda en una época en la que la gestión de una almazara seguía siendo un ámbito prácticamente reservado a los hombres.
Bajo su dirección, la firma amplió horizontes y comenzó a explorar nuevas aplicaciones para el aceite de oliva virgen extra más allá de la cocina tradicional. De esa visión nacieron proyectos como su línea de cosmética natural o productos gourmet como los bombones con AOVE comercializados bajo la marca Clemenchoc.
Hoy, tres generaciones después, la empresa continúa combinando tradición y modernidad. Mientras mantiene intacto su histórico molino de rulos de piedra y sus antiguas prensas hidráulicas convertidas en museo, la producción actual se realiza mediante sistemas continuos de extracción en frío para preservar al máximo las cualidades organolépticas del aceite.
Una cerveza que incorpora aceite de oliva real
La principal novedad de Clemenbeer reside en la forma en que el aceite se integra en la bebida.
Según la compañía, no se trata de una cerveza aromatizada ni de un producto elaborado con esencias o extractos saborizantes. El proyecto ha requerido años de investigación para lograr una integración molecular y organoléptica efectiva del AOVE dentro de la receta.
La denominada versión 3.0 logra incorporar extracto puro de aceite de oliva virgen extra procedente de aceituna manzanilla, generando una interacción física entre la grasa natural del aceite y los componentes propios de la cerveza.
Esta característica produce además un comportamiento poco habitual en la copa. La espuma aparece de forma más ligera y sutil que en otras cervezas comerciales, una consecuencia directa de la presencia real del aceite y no de aditivos o correctores tecnológicos.
Notas florales, matices herbáceos y un amargor elegante
Desde el punto de vista sensorial, Clemenbeer se presenta como una Lager de alta gama que mantiene el equilibrio entre el perfil clásico de la cerveza y las características aportadas por el aceite de oliva virgen extra.
En nariz y boca aparecen inicialmente los matices propios del lúpulo y el ligero dulzor del maíz. Sin embargo, el protagonismo recae en los polifenoles presentes en el AOVE de aceituna manzanilla.
La marca destaca la presencia de notas florales, recuerdos herbáceos y un amargor elegante que prolonga el postgusto y aporta una personalidad diferenciada respecto a otras cervezas del mercado.
La bebida se comercializa en formato de lata de 44 centilitros, tiene una graduación alcohólica de 4,8% vol. y presenta otra particularidad relevante para muchos consumidores: es una cerveza completamente sin gluten, apta para personas celíacas.
Los productores recomiendan servirla entre 2 y 8 grados centígrados para apreciar mejor la evolución de sus matices aromáticos y gustativos.
La innovación como nuevo motor del aceite de oliva
La aparición de Clemenbeer refleja una tendencia cada vez más visible dentro del sector oleícola español. Las almazaras ya no compiten únicamente por la calidad de sus aceites, sino también por su capacidad para generar nuevas experiencias gastronómicas y abrir mercados alternativos.
España es líder mundial en producción de aceite de oliva, pero también se enfrenta al reto de diversificar usos y atraer nuevos consumidores. En ese contexto, proyectos como esta cerveza con AOVE buscan ampliar el alcance del denominado "oro líquido" más allá de sus aplicaciones tradicionales.
Con este lanzamiento, Aceites Clemen no solo presenta una nueva referencia gastronómica. También pone sobre la mesa una pregunta que hace apenas unos años parecía imposible: si el aceite de oliva puede integrarse en una cerveza, ¿cuáles serán los próximos límites de la innovación agroalimentaria?
Te puede interesar leer: Ambar lanza la primera cerveza probiótica del mundo