La miel es un alimento muy nutritivo debido a la concentración de vitaminas, sales minerales, proteínas y glúcidos que posee en su composición. Aporta un alto contenido calórico y energético debido al gran porcentaje de azúcares que posee...
La combinación equilibrada de varios grupos de alimentos no es el único parámetro que debemos tener en cuenta al analizar lo que consumimos. Que los alimentos resulten inocuos, y por tanto, su ingesta no represente un peligro microbiológico, físico o químico para los comensales, es de vital importancia. De acciones y claves para una inocuidad alimentaria comentamos aquí.
El agua mineral natural es de las más puras y sanas que existe. Una de sus grandes ventajas es que no necesita ser sometida a procesos químicos de desinfección ni filtrado para ser consumida, pues procede de acuíferos subterráneos en espacios naturales protegidos de toda contaminación.
Los mariscos son productos ampliamente consumidos a nivel internacional, no solo por su versatilidad y los deliciosos platos que se elaboran a partir de ellos, sino también, por sus propiedades nutricionales.
Una nueva investigación sugiere que el vino y el queso no solo son una combinación perfecta, sino que también podrían reducir el riesgo de desarrollar enfermedades neurodegenerativas, como el Alzheimer.
Como media en Navidad se aumenta casi dos kilos en un solo mes. Pero, ¿realmente nos hacen subir de peso los alimentos típicos de Navidad?, la respuesta es no, muchos de estos alimentos no solo no engordan si no que tienen muchos beneficios para la salud.
Además de seguir disfrutando las populares barras y baguettes, le aconsejamos probar también otras muchas variedades, algunas aún desconocidas. Aquí te dejamos un listado con nueve tipos de pan de Europa que tienes que probar con tus hijos durante los desayunos, almuerzos o comidas de estas vacaciones:
La Navidad generalmente es propicia para los excesos en la alimentación. Durante estas fechas no solo llegan los regalos, las decoraciones sino también las celebraciones junto a familiares y amigos plagadas de comida y bebida. Usar platos pequeños para medir raciones, consumir alimentos depurativos, diseñar un menú equilibrado o planificar actividades son algunas claves para mantener una alimentación saludable durante las fiestas.
En los meses de invierno cambia nuestra alimentación y el cuerpo nos pide platos más calientes y menos ensaladas. ¿El motivo? Nuestro organismo consume más energía para combatir la temperatura exterior y mantener el calor corporal, y una buena manera de hacerlo es con platos de cuchara, pero también con alimentos que potencian tu calor interno.
Una variante para afrontar y combatir la pandemia de la COVID-19, desde la alimentación, es la Dieta Mediterránea, y este 16 de noviembre celebramos el X aniversario de su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.
Hace 40 años, publicar un libro como La alimentación del siglo XXI: Un objetivo común basado en la evidencia científica, hubiera resultado imposible. Se trata de una iniciativa conjunta de la Fundación Española de la Nutrición (FEN), la Sociedad Española de Nutrición Comunitaria (SENC), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN) y la Fundación Española del Corazón (FEC).
Si bien la base de muchas cocinas modernas está precisamente en esa fusión de salsas, carnes y pescados, proteínas y vegetales, mezclarlos de manera incorrecta para el consumo resulta no solo inadecuado para aprovechar mejor las virtudes de cada uno, sino que genera todo tipo de trastornos digestivos, que suelen tomarse como normales, pero que podrían evitarse fácilmente.
Se acerca el otoño y, con él, los cambios de horarios, rutinas y hasta de estilo de alimentación, ya que con la variación de temperatura nos iremos olvidando de los platos más frescos, que darán paso a elaboraciones más calientes y contundentes, como las exquisitas cremas o potajes. Los frutos secos, las hortalizas o las setas son algunos de los platos más solicitados durante esta época del año.
Si bien es cierto que el nacimiento de un bebé es un evento de alegría y felicidad para la familia, su llegada viene acompañada de la responsabilidad de aprender a alimentar a este nuevo ser para que pueda crecer y desarrollarse con salud y bienestar.
Todos sabemos que la alimentación es un factor clave en nuestra salud, salud que la mayoría de las veces, comienza por la boca, ya que muchas enfermedades y patologías son causadas por previos problemas bucales.
Poco a poco y ante la preocupación creciente por su salud de la mayoría de las personas, la uva y el vino van ganando espacio como una bebida y alimentación sana y que puede jugar un papel fundamental en cualquier dieta.