
La gastronomía se creó para reunir a todos alrededor de una mesa y disfrutar de los mejores manjares en un espacio cómodo y seguro. Sin embargo, hay personas a las que se ha dejado fuera de este rango. Las personas con trastorno del espectro autista (TEA) han sido tradicionalmente excluidas de espacios colectivos, como el gastronómico. Hoy en día, adaptarse es mucho más fácil y ético que ignorar una realidad: las personas TEA también pueden y deben disfrutar de la gastronomía como cualquier otra.
La atención y comprensión de las necesidades de una persona TEA en el ámbito gastronómico son distintas, lo que no impide crear ambientes sociales que donde se sienta acogida.
Grupos de restauración trabajan por la gestión de espacios, tiempos y personal para garantizar el bienestar del TEA en los establecimientos.
Autism Friendly Club, una guía para la inclusión
El TEA es, sin duda, un desafío que incluye desde habilidades sociales limitadas, diferencias en el lenguaje verbal y no verbal hasta dificultades de comprensión e inflexibilidad que afectan a la vida cotidiana. La accesibilidad a los restaurantes, por tanto, es una cuestión de concienciación sobre las necesidades culinarias de estas personas.
Para potenciarlo la autonomía y la comodidad de las personas TEA, Autism Friendly Club crea una guía que marca ciertas instrucciones o consejos para que los establecimientos puedan adaptarse.
Junto a ellos, Marcas de Restauración, la más grande asociación de hostelería de España, trabaja para que poco a poco las medidas inclusivas se adapten a la cotidianidad de la restauración en los cerca de 8000 restaurantes que amparan.
Dentro de este paraguas, el Grupo Saona, con 67 establecimientos repartidos por toda España, se ha abanderado en el compromiso con la diversidad, adaptando locales y servicios a quienes padecen el TEA. Entre otras cuestiones, incluyen o proponen la hora silenciosa o una arquitectura saludable con espacios más amplios y las luces adaptadas, todo en pro de evitar la hiperestimulación. También se habla ampliamente de las cartas de pictogramas que ayudan a la comprensión de conceptos básicos que para alguien con TEA pueden no resultar obvios y que están presentes en un amplio rango de establecimientos a través de QR.
Alta gastronomía comprometida: integración social y laboral del TEA
En Barcelona, Jordi Esteve combina muy satisfactoriamente la alta cocina con la sostenibilidad social (y medioambiental) en Nectari. Con un Sol Repsol y un Sol Sostenible, Esteve considera que “entre todos podemos ayudarnos” por lo que convirtió su restaurante en un espacio accesible para el autismo y aquellas personas con discapacidad visual en colaboración con el Autism Friendly Club.
En Nectari, no solo es importante se pueda acceder a la gastronomía a través de los sentidos, sino también con el trabajo. Esteve propone la integración laboral y la formación de personal con TEA y neurotípico para adaptarse a las situaciones esperadas e inesperadas que puedan ocurrir y abrirles las puertas del mundo laboral.
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