
Ahora que por fin ha salido el sol y la primavera parece haber llegado, aunque a falta de algunas lluvias, en los próximos meses lo normal será pasar más horas expuestos a la luz solar. El sol no solo nos ayuda a mejorar el estado de ánimo, sino que también absorbemos algunos nutrientes fundamentales como la vitamina D a través de la piel. Sin embargo, por diversas razones, es cada vez más común el déficit de esta vitamina en la población general, por lo que es una gran opción reforzar su absorción gracias a la dieta.
¿Por qué es tan importante mantener unos niveles adecuados de vitamina D?
La vitamina D o "vitamina del sol" es un nutriente esencial para el buen funcionamiento del organismo, ya que es básico para mantener los huesos fuertes. Los buenos niveles de vitamina D en el organismo previenen enfermedades como la osteoporosis en adultos y el raquitismo en niños, ya que contribuye a la absorción del calcio. Además, es clave para el mantenimiento de un sistema inmunitario resistente a bacterias y virus.
Debido a que se trata de una vitamina de síntesis cutánea, la alimentación es más bien un refuerzo. Por ello, el primer consejo es: expónte al sol unos minutos al día; tu cuerpo y tu mente lo agradecerán.
Este nutriente se encuentra en diversos alimentos, pero las cantidades suelen ser muy escasas, por lo que en los lineales de supermercado suelen encontrarse productos reforzados, lo que puede ayudar a sintetizar intestinalmente esta vitamina.
Alimentos naturales como:
Pescados grasos. Salmón, atún, caballa y sardinas son los más accesibles, mientras que la anguila y la angula son los alimentos que mayores cantidades de vitamina D contienen. El aceite de hígado de bacalao o las anchoas en aceite también suelen estar entre las mejores opciones.
Huevos. En la yema se encuentra la principal fuente de vitamina D. Además, se trata de un alimento generalmente muy accesible en todo el mundo. Dos huevos al día completarían la parte alimentaria del nutriente.
Queso. Especialmente el ricota es uno de los favoritos para la absorción de vitamina D.
Hongos. La mayoría de las setas crecen a oscuras, por lo que la vitamina D suele estar en ínfimas cantidades. Aunque en muchas tiendas como herbolarios o ecológicas los hongos son tratados con luz ultravioleta para aumentar su contenido de vitamina D, también se dice que colocar los champiñones blancos al sol durante 15 o 20 minutos puede reforzarlos.
Alimentos fortificados como:
Leche animal y bebidas vegetales. Normalmente, suelen estar fortificadas, aunque la bebida de soja es la más natural en vitamina D. Almendras, arroz y coco suelen estar reforzadas, por lo que pueden ser una buena opción.
Cereales de desayuno. Los granos de desayuno suelen estar fortificados con vitamina D como alimentos muy consumidos diariamente.