
El cuerpo y la mente deben cuidarse a la par. La importancia del discurso interno radica en la aceptación del cuerpo y la personalidad de cada uno, y tiene como resultado la paz y la tranquilidad de las personas independientemente de su imagen física. Cierto es que cuando hablamos de obesidad, nos referimos a una enfermedad que puede resultar gravemente peligrosa para las quienes la padecen, pero no debemos olvidar que una persona gorda no es alguien insano. Cada cuerpo es un mundo, cuestión importante a recordar en el Día de la Obesidad, cada 4 de marzo.
Punto 1: no existe una clave milagrosa para acabar con la obesidad
El Día de la Obesidad reivindica lo esencial del cuidado del cuerpo basado en su grasa y conciencia sobre la gravedad y los efectos negativos de una enfermedad crónica. Con este preámbulo, el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 de España ha planteado recientemente la prohibición de venta de bollería industrial en los institutos, así como ocurrió hace pocos meses con las bebidas azucaradas.
Desgraciadamente, no existe un clave para acabar con la obesidad, pero sí algunas directrices que ponen a la alimentación y el ejercicio físico como protagonistas. Para muchas personas, el sobrepeso es una realidad a la que se deben de enfrentar con más normalidad que rechazo, sin romantizar una situación muchas veces dañina o en dietas extremas que puedan producir daños aun mayores al organismo y a la mente.
Además, es fundamental recordar que el cuerpo se encuentra en constante cambio, por lo que los estándares de belleza o las instrucciones dietéticas no se adecúan a todas las personas por igual. La primera de las cuestiones es acudir a un nutricionista o un profesional de la alimentación que nos ayude tanto a establecer los objetivos como a cumplirlos.
Punto 2: mantener al cuerpo sano es el primer punto
Todas las personas deben seguir unas “normas” alimentarias, es decir, sí existen claves que mantienen el cuerpo sano gracias a cómo se alimenta. Sin embargo, las personas con obesidad deben atender especialmente a ciertas indicaciones para evitar el aumento de la grasa corporal. La Fundación Española del Corazón explica que primero introducir algunos hábitos alimenticios saludables:
5 piezas de fruta y verdura al día, crudas o cocidas
Cereales integrales
Abundante hidratación, entre 1,5L y 2L de agua al día.
Planificación del horario de comidas con al menos cinco ingestas al día, evitando el picoteo entre horas.