El vino de Borgoña conquista el Festival de San Sebastián con Burgundy
El vino de Borgoña, sus rituales, su tradición y su particular relación con el lujo y el territorio han conquistado al jurado de Culinary Zinema 2026. Burgundy, de los cineastas estadounidenses Michael Dweck y Gregory Kershaw, ha sido reconocida como la mejor película de la sección gastronómica del Festival de San Sebastián.
La película, de 88 minutos y producción estadounidense, propone una aproximación visual y onírica al universo vitivinícola borgoñón. Según la sinopsis oficial del certamen, combina no ficción y elementos ficticios para explorar una cultura del vino en la que la tradición heredada continúa viva a través de rituales ligados al placer, el territorio y el paso del tiempo.
Dweck y Kershaw ya habían pasado por Culinary Zinema con The Truffle Hunters en 2020, una producción centrada entonces en los buscadores de trufa blanca del Piamonte italiano.
Antes de su paso por San Sebastián, Burgundy había sido presentada en la sección Venice Open del Festival de Venecia.
Burgundy se impone en Culinary Zinema 2026
El jurado de Culinary Zinema de esta edición ha estado presidido por la directora, guionista y productora Isabel Coixet, acompañada por la periodista Cristina Jolonch y el cocinero, escritor y psicólogo Xabi Gutiérrez.
El galardón, dotado con 10.000 euros, reconoce la mejor producción de una sección organizada conjuntamente por el Festival de San Sebastián y Basque Culinary Center para conectar cine, gastronomía y cultura alimentaria.
Burgundy competía junto a otros cuatro largometrajes: Noor: Cocinar pasados posibles, sobre la reinterpretación de la herencia de Al-Ándalus que realizan Paco Morales y Paola Gualandi en Noor; MITANI – The Mariage of Sushi, centrada en el chef japonés Yasuhiko Mitani; Subijana, más allá de un bigote, retrato del chef Pedro Subijana; y Mallorca, un receptari, dedicado a la cocina tradicional de la isla.
Excelencias Gourmet ya había adelantado la programación de esta edición en Culinary Zinema 2026: películas y cenas temáticas del Festival de San Sebastián.
El vino de Borgoña, convertido en protagonista cinematográfico
El triunfo de Burgundy coloca en primer plano una de las regiones vitivinícolas más reconocidas del mundo. Borgoña ha construido buena parte de su identidad alrededor del territorio, las pequeñas parcelas, el paso de las generaciones y variedades como Pinot Noir y Chardonnay.
Una cultura que trasciende la botella y que la película aborda como una forma de vida. El vino funciona en Burgundy como vehículo para hablar de tradición, exclusividad, herencia y deseo, trasladando al cine el universo que rodea a algunas de las etiquetas más codiciadas del planeta.
La región ha sido protagonista habitual también en Excelencias Gourmet, desde la historia de Jacky Truchot y la Borgoña clásica hasta la excepcionalidad de Romanée-Conti 1945, una de las botellas más valiosas de la historia.
Con el Premio Culinary Zinema, Burgundy demuestra que la cultura del vino también puede encontrar en el cine una forma de narrar aquello que existe más allá de la copa: el paisaje, las personas y los rituales que hacen de Borgoña uno de los grandes territorios gastronómicos del mundo.