¿Pueden dos bartenders ofrecer un cóctel a cientos de personas a la vez?. Pues sí, y sin perder sabores o menospreciar su presentación. Ese es justamente el papel de la coctelería a gran escala.
El Día Mundial del Consumo Responsable de Bebidas Alcohólicas se celebra este 16 de septiembre en varios países. Havana Club se suma a este llamado y comparte algunas reflexiones de cómo y por qué consumir con responsabilidad realizadas por el profesor e investigador Sergei Iglesias, de la Universidad de Ciencias Médicas de La Habana.
El Primer Maestro del Ron Cubano José Pablo Navarro Campa nos dijo adiós este 10 de septiembre, lo cual supone una pérdida irreparable para la cultura ronera cubana. Su vida estuvo consagrada a mantener el prestigio de uno de los productos insignias de Cuba, el Ron Ligero Cubano.
Cuaba recrea el estilo de Habanos que existía en el siglo XIX, cuando los doble figurados se pusieron de moda.
Un siglo después, en 1996, este tradicional estilo se retomó en la fábrica Romeo y Julieta. Los doble figurados, por la complejidad de su elaboración, se sitúan en la cumbre del arte del torcedor.
El sabor terroso fuerte es el sello que distingue a la marca Bolívar dentro de la gama de Habanos, así como sabores picantes, afrutados y a tabaco tostado...Esta mezcla los convierte en uno puro de culto.
La industria ronera en Cuba ha ampliado permanentemente sus potencialidades de producción e incorporado nuevas fábricas, manteniendo la continuidad en los fundamentos que le dieron origen e incorporando los nuevos logros de la ciencia y la técnica y las más ricas tradiciones del ron cubano.
Todavía en la edad de los rones vive su edad legendaria el viejo aguardiente, porque también el paladar añejo se gasta sabores y caprichos añejos.
"Cuba Made Me" es la nueva estrategia de comunicación global que ha desarrollado Havana Club con el objetivo de atraer a la generación de jóvenes urbanos al apasionante mundo del ron.
Una conocida máxima asegura que "De todo hay en la viña del señor", y existen satisfacciones para todos los gustos y bolsillos. Sobre las diferentes posibilidades de armonías entre la comida cubana y los vinos, específicamente, he escuchado comentarios como estos: "la comida cubana no va bien con vinos", "lo mejor para nuestros platos es la cerveza", "no hay como un cerdo asado con una botella de ron"…
Su trascendencia en el gusto de una generación tras otra en diversas latitudes los ha hecho merecedores de una fecha especial a escala global. La Piña Colada, el Mojito y el Daiquirí, tres grandes íconos en el mundo de la coctelería, celebran el 10,11 y 19 de julio respectivamente su Día Internacional.
Fuera o dentro de Cuba, el Habano ha cautivado también a muchas féminas. Su ritual y el señoreo deslumbra elegante, seductor, vital, desde las manos hasta los labios de las mujeres.
Más que un estilo, el flair es arte. Mixología y acrobacia se unen en singular espectáculo. Entonces la coctelería nos atrapa desde mucho antes del momento de degustar. Hoy nos acercamos a esta manera de hacer más que centenaria, pero que en las últimas décadas ha cobrado especial fuerza en los bares de Cuba y el mundo.
Ciertamente, que al leer u oír el sugestivo nombre de arroz con pollo a La Chorrera, tal calificativo es asociado con algo que moja, está mojado o chorrea, lo cual no es del todo desacertado.
Revelador, admirable, son calificativos justos para este proyecto que busca, desde la sostenibilidad, lograr una coctelería en equilibrio con el desarrollo económico, el cuidado al medio ambiente y el bienestar social. TB Cocktails asume y promueve esta tendencia, no solo como estrategia aplicable al bar, sino como filosofía de vida.
Celebrar la vida no es un invento cubano: se hace en todas partes del mundo y desde los primeros tiempos, ya sea por una buena siembra o la conclusión de la vendimia, las bacanales y las fiestas primaverales. Lo singular de nuestra celebración en el oriente del país lo aporta una bebida muy tradicional: el aliñao...
La excepcionalidad del ron cubano lo ha llevado a planos universales, con su lugar de origen en Santiago de Cuba, cuna del ron ligero. Los grandes añejos de la Isla arribaron a su edad de oro, siempre acompañados del inseparable Habano, dos almas gemelas de la cultura cubana.