El arte contemporáneo se sienta a la mesa

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Gabriela Sánchez
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La Semana del Arte en Madrid ratificó lo que parece una unión natural de todos los tiempos: platos y lienzos. La capital española  se convirtió en una gran mesa, donde lo contemporáneo se contempló a base de olores y texturas de la cotidianidad.

Bien como inspiración, recurso o protagonista en sí, las recientemente culminadas ferias de arte contemporáneo como ARCO, JUSTMAD y Urvanity acudieron en más de una ocasión a la cocina para regalar experiencias sensoriales provocadoras. A la manera de óleos, instalaciones, esculturas, las galerías tomaron a la gastronomía como eje de su obra, porque ya no basta con mirar. El arte se toca, se come, se habita. 

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"Homebeat by Create" convirtió objetos tan funcionales como una cafetera, una tostadora o una kettle en elementos de diseño que dialogan con el entorno artístico

Un ejemplo de ello ha sido la marca española CREATE la que irrumpió en el circuito artístico con una instalación inmersiva en Urvanity, que transforma el electrodoméstico cotidiano en una pieza de arte. En colaboración con los artistas Richard Woods y Fabio Viscogliosi, "Homebeat by Create" convirtió objetos tan funcionales como una cafetera, una tostadora o una kettle en elementos de diseño que dialogan con el entorno artístico.

Paula Pisa, del equipo de trabajo de CREATE, explicó a Excelencias Gourmet cómo el proyecto surgió de una propuesta de la feria: "Le expusimos a Fabio nuestros productos más icónicos, y él los integró con su lenguaje gráfico en una pieza que es arte en sí misma". Así vio la luz este escenario multisensorial que reafirma la idea de lo que puede ser arte dentro del hogar.

Por su parte, en ARCO, la galería Marta Cervera presentó una obra del artista Ángel Vergara. La obra elegida en este caso data de 2009, cuando el pintor asturiano transformó una galería belga en un bar real durante tres meses. La pieza presentada, “Nous les œuvres d’art, café”, reproducía el menú del bar, pero con una vuelta de tuerca: cada bebida tenía dos precios. Uno común, y otro que incluía una performance del artista y la creación de una obra única.

Al respecto, Joanna Furman, representante de la galería, reflexionó: 

“Ángel cuestiona con humor e inteligencia el valor del arte, quién puede acceder a él, y cómo lo comercializamos. Quería que cualquier persona pudiera entrar, tomarse algo, y sin darse cuenta, participar del arte”. 

Pero si hubo una propuesta donde arte y gastronomía fueron el germen de la propia filosofía de la creación esa es Fotolateras, un proyecto de fotografía estenopeica donde literalmente las piezas se cocinan. 

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En Fotolateras emplean envases de café, té o galletas como cámaras oscuras

Marinela Forcadell y Lola Barcia usan cámaras oscuras fabricadas a partir de latas recicladas, muchas de ellas de café, té o galletas. “En vez de disparar una foto, la cocinamos”, explicó Barcia, comparando sus largas exposiciones a fuego lento con un guiso bien hecho. “Queremos que la imagen ‘cruja”.

Con esta técnica, las artistas refuerzan el espíritu  gastronómico de su catálogo. La luz —al igual que los sabores— cambia según el lugar y el momento.

Así, la semana del arte confirmó una vez más cómo la gastronomía puede desdoblarse tantas veces como la imaginación y la creatividad lo decidan.

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Gabriela Sánchez