
El 28 de febrero es una fecha marcada en el calendario de todos los andaluces, ya que se celebra el Día de Andalucía. Este día conmemora el referéndum de 1980 que otorgó a la comunidad autónoma andaluza su estatuto de autonomía. Más allá de su significado político, el Día de Andalucía es una celebración de la identidad cultural y gastronómica de una de las regiones más ricas en tradiciones de España.
Hablar de Andalucía es hablar de sus costas, de su clima y, por supuesto de su gastronomía. Cada una de las ocho provincias andaluzas aporta sabores únicos que, juntos, forman un mosaico de la gastronomía andaluza.
Almería: sabores del mar y la tierra
Almería, conocida por sus paisajes áridos y sus playas, ofrece una gastronomía que destaca por el sabor del mar y la riqueza de su agricultura. El famoso pescaíto frito y elguiso de pulpo son platos emblemáticos. Además, su producción de frutas y verduras, como el tomate y la berenjena, se refleja en platos como el salmorejo y la berenjena con miel.
Cádiz: el sabor del Atlántico
Cádiz, con su costa atlántica, es famosa por sus mariscos frescos. Platos como la tortillita de camarones y el pescado frito son delicias que no pueden faltar en la mesa gaditana. La pescadería de la zona ofrece una variedad de productos del mar que se convierten en protagonistas de las celebraciones. Además, el sherry y el vino de Jerez son imprescindibles para acompañar cualquier comida.
Córdoba: tradición y sabor
Córdoba es un crisol de influencias culturales, y su gastronomía refleja esta herencia. Platos como el salmorejo, la mazamorra o el flamenquín son un deleite para los sentidos. La cocina cordobesa también se caracteriza por el uso de ingredientes como el aceite de oliva virgen extra, que le da un toque especial a recetas tradicionales. Las tortas de aceite son un dulce que no puede faltar, así como sus vinos generosos de la Sierra de Montilla.
Granada: sabores de la Alhambra
Granada, con su rica historia y su cercanía a la Sierra Nevada, ofrece una gastronomía variada. Las habas verdes a la granadina y la berenjena con miel son solo algunas de las delicias que se pueden encontrar. La influencia de la cocina morisca se hace evidente en platos como el cuscús y la pastela. No puede faltar en las celebraciones la famosa torta de la reina, un postre tradicional que endulza el paladar.
Huelva: el jamón y la gamba
Huelva es conocida por su famoso jamón ibérico y sus deliciosas gambas. La gamba blanca de Huelva es un manjar que se disfruta en cualquier celebración. La gastronomía onubense también incluye platos como el pescado a la sal y la fritura de pescado. Además, el vino de Huelva y la cerveza artesana son perfectos para acompañar las comidas.
Jaén: el rey del aceite
Jaén, conocida como la capital del aceite de oliva, se enorgullece de sus productos. El cocido jienense y las tortas de aceite son platos representativos de esta provincia. El uso del aceite de oliva virgen extra es fundamental en la cocina jienense, que incluye recetas como el ajo blanco y la ensalada de naranja. Los piononos son un dulce típico que se disfruta en las fiestas.
Málaga: frescura y tradición
Málaga ofrece una mezcla de sabores frescos y tradicionales. Los espetos de sardinas son un símbolo de la cocina malagueña, junto con el gazpacho y la ensalada malagueña. Los vinos de la región, especialmente los dulces, complementan perfectamente la gastronomía local. Además, los pestiños y los buñuelos son dulces que endulzan las celebraciones.
Sevilla: la capital de la fiesta
Sevilla, famosa por su arte y su cultura, también destaca por su gastronomía. Las tapas son una parte esencial de la vida social sevillana, con platos como el salmorejo, las papas aliñás y las croquetas. En el ámbito de los postres, las tortas de aceite. La ciudad también es conocida por sus vinos, especialmente la manzanilla y el fino.
Cada plato cuenta una historia y refleja la identidad cultural de su gente. Al compartir estos sabores, los andaluces no solo honran su herencia, sino que también invitan a todos a disfrutar de la gastronomía que hace de Andalucía un lugar único en el mundo. Así, el 28 de febrero se convierte en un festín para los sentidos, donde el sabor de Andalucía se disfruta en cada rincón de la comunidad.