
El emplatado es una de las etapas más importantes en la presentación de un plato. No solo se trata de servir la comida, sino de crear una experiencia visual que complemente el sabor y la textura de los alimentos. Un buen emplatado puede transformar una comida casera en una obra de arte digna de un restaurante gourmet.
Juega con las texturas
La textura es un elemento clave en la presentación de un plato. Combina diferentes texturas para crear un emplatado más interesante. Por ejemplo, si sirves un puré suave, acompáñalo con trozos crujientes de vegetales asados o frutos secos. De esta manera, no solo ofreces un deleite para el paladar, sino también para la vista.
Usa colores vivos
Los colores juegan un papel fundamental en la presentación de los platos. Opta por ingredientes frescos y de temporada que aporten colores vibrantes a tus creaciones. Por ejemplo, una ensalada de hojas verdes, zanahorias naranjas, remolacha roja y aguacate verde no solo será deliciosa, sino que también será un festín para los ojos.
Experimenta con la altura
Agregar altura a tus emplatados puede hacer que tus platos se vean más sofisticados. Utiliza torres de ingredientes, como apilar piezas de carne o pescado sobre un lecho de puré o arroz. También puedes utilizar anillas de emplatado para formar capas de diferentes ingredientes, lo que dará un efecto visual atractivo.
Juega con la simetría y el asimétrico
La simetría puede dar una sensación de orden y elegancia en tus platos, mientras que un diseño asimétrico puede resultar más dinámico y moderno. Experimenta con ambas técnicas y descubre cuál se adapta mejor a la estética que deseas lograr. Por ejemplo, un emplatado simétrico puede incluir un filete de pescado en el centro, rodeado de guarniciones en porciones iguales, mientras que un diseño asimétrico puede distribuir los mismos ingredientes en diferentes áreas del plato.
Utiliza salsas y emulsiones
Las salsas y emulsiones son una excelente manera de añadir color y sabor a tus platos. En lugar de simplemente verter la salsa sobre el alimento, considera usar un pincel o una cuchara para crear patrones artísticos en el plato. También puedes hacer pequeñas gotas o líneas de salsa alrededor de los ingredientes principales para dar un toque más creativo.
Incorpora elementos naturales
Los elementos naturales, como hierbas frescas, flores comestibles o brotes, pueden realzar la presentación de tus platos. Agrega una ramita de romero o un par de hojas de albahaca para dar un toque de frescura. Las flores comestibles no solo aportan color, sino que también añaden un sabor sutil que puede complementar el plato.
Elige la vajilla adecuada
La elección del plato es fundamental para un buen emplatado. Los platos de colores neutros permiten que los colores de la comida resalten, mientras que los platos de colores vibrantes pueden añadir un toque divertido a la presentación. Además, considera el tamaño y la forma del plato: un plato grande puede dar espacio para crear un diseño más elaborado, mientras que un plato pequeño puede hacer que la porción se vea más abundante.
Crea una historia
Cada plato puede contar una historia. Piensa en la procedencia de los ingredientes y cómo se relacionan entre sí. Puedes emplatarlos de manera que reflejen su origen o el concepto detrás del plato.
Practica la simplicidad
A veces, menos, es más. Un emplatado simple pero bien ejecutado puede ser igual de impactante que uno extravagante. Concéntrate en la calidad de los ingredientes y en su disposición. Un plato minimalista puede resaltar la frescura y el sabor de los alimentos, evitando que se pierdan en un mar de elementos visuales.
Inspírate en la cultura
Cada cultura tiene su propia forma de presentar la comida. Investiga sobre técnicas de emplatado de diferentes partes del mundo y prueba incorporarlas en tus propios platos. Esto no solo enriquecerá tu repertorio, sino que también te permitirá ofrecer a tus comensales una experiencia multicultural.