
Si hablamos de comer michirones, automáticamente viajamos a la huerta de Murcia. Aunque es un plato transfronterizo, ya que en la Vega Baja alicantina, Albacete, Almería y el Campo de Cartagena también se consume regularmente… y bien que hacen degustando esta delicia tradicional.
Los guisos de legumbres son un sello de España, pero el guiso de michirones es indiscutiblemente Marca Murcia.
Ya que la primavera no acaba de entrar y los platos de cuchara aún siguen apeteciendo, vamos a agradecerle a la lluvia que nos permita hablar de guisos tan contundentes —y murcianos— como este.
Los michirones son unas habas gigantes secas que crecen en la Región de Murcia. Normalmente, se consumen como tapa en los bares, aunque los huertanos más arraigados lo preparan en casa en cazuela de barro y para toda la familia. Si te descuidas, también hay para el vecino, corroborando la identidad generosa más murciana.
¿Qué llevan los michirones?
- 1 kilo de habas secas
- 1 cabeza de ajos
- 1 hueso de jamón o puntas
- 2 chorizos pequeños
- 100 g de panceta o tocino
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de pimentón picante
- 1 cucharadita de cayena (opcional)
- Pimienta molida y sal
¿Cómo se preparan?
1. Pon a remojo las habas 24 h antes de cocinarlas.
Preparar michirones es algo que tienes que pensar con antelación, y no solo para estar salivando todo el día, sino porque al ser una legumbre tan grande debe ablandarse en agua durante cierto tiempo para acelerar su cocción. Lo mejor es ir revisándolas y cambiar el agua al menos una vez durante este tiempo.
2. Cuece las habas en cazuela a fuego fuerte o en olla a presión.
Durante 10 o 15 minutos, pon las habas a cocer a fuego fuerte con el laurel, las guindillas y el hueso de jamón, y obtendrás un caldo rápido y concentrado.
3. Cocina a fuego lento durante 2 o 3 horas con todos los ingredientes.
Destapa la olla, añade el resto de ingredientes y baja el fuego a un punto en el que siga cociendo lentamente. Es el momento en el que la carne soltará todos sus jugos y las habas se pondrán tiernas. El caldo debe cubrir todos los ingredientes al menos un par de dedos, por lo que puedes anticiparte a que se sequen retirando antes un poco de caldo, para no tener que usar agua después. A la hora de moverlo, ten en cuenta que si metes la cuchara se pueden romper las habas, por lo que se aconseja menear la olla desde las asas.
4. Pásalos a la olla de barro.
Aunque con caldo, los michirones no deben estar aguados, sino más bien melosos. Retira las guindillas para que nadie salga ardiendo y el laurel para que nadie se amargue.
5. Sírvete una copa de vino tinto, corta unos trozos de pan de hogaza y disfruta del plato murciano más reconfortante.
6. Échate un rato.
Este plato no pasa sin una siesta para reposar el cuerpo.