
El vino tinto no sólo va bien con una comida agradable, sino que ayuda al estómago a convertir productos químicos potencialmente dañinos en moléculas menos peligrosas, antes de que entren en circulación dentro del cuerpo, según un nuevo estudio que serña publicado próximamente en la revista Toxicología.
Un equipo de investigadores portugueses encontró que los polyphenols específicos en el vino tinto provocan la liberación de óxido nítrico, sustancia química que relaja la pared del estómago, ayudando a optimizar la digestión.
Desde los años 1990, muchos investigadores han creído que muchas de las ventajas de salud observadas en el vino se deben a las propiedades antioxidativas de los polyphenols.
Los estudios han encontrado que el vino parece actuar como elemento oxidativo en las moléculas del cuerpo y las células, y ser efectivo como tratamiento en padecimientos crónicos, inflamatorios y la atherosclerosis, enfermedad en en la cual el material graso se reúne a lo largo de las paredes de arterias.
Muchos de estos estudios sugieren que la gente debería consumir cantidades demasiado grandes de vino tinto a fin de ver realmente las ventajas de los antioxidativos, porque los polyphenols son metabolizados durante su absorción en los intestinos.
Las estimaciones de consumo van desde un par de botellas por día, a 10 000 por semana.
Pero el actual estudio encontró que las ventajas del vino tinto pueden comenzar antes de que este alcance el intestino.