
Fiel a la tradición chocolatera, pero capaz de reinventarse para sortear los desafiantes mares del mercado, la empresa mixta Stella S.A. retornó a esta gran vitrina que es la Feria Internacional de La Habana con nuevas propuestas y oteando oportunidades de negocios. Sobre unas y otras nos habla su director general, Francisco Lourido.
“Sin descuidar la producción de derivados del cacao, Stella estrena su línea de pre-mix, que consiste en pre-mezclas de repostería para elaborar panetelas, tiramisú, panqué y brownies. Así logramos, de entrada, sustituir importaciones, pero también agilizar los procesos de elaboración, abaratar inventarios, reducir mermas y garantizar un producto final de calidad superior”, explica Lourido.
Para ello existe ya una alianza con la empresa Industrial Molinera S.A. (IMSA), que proveerá las harinas que constituyen la base de las pre-mezclas. Amén de abastecer a los clientes tradicionales en el mercado nacional, los nuevos productos podrían sumarse a la cartera de exportaciones de Stella, cuyo producto estrella es una manteca de cacao que ha sabido imponerse en Europa y romper la hegemonía del grano africano.
“Nuestro producto triunfa por su calidad, fruto de un proceso automatizado que impide la manipulación de una materia prima purísima, traída desde Baracoa, con cero posibilidad de adulteración”, precisa Lourido, cuya entidad también explora en FIHAV un potencial mercado caribeño para las pre-mezclas y las coberturas de chocolate.
En sus dos décadas y algo de labor, Stella ha sabido encontrar soluciones donde otros ven problemas. De hecho, una reciente inestabilidad en los suministros de licor de cacao los llevó a importar tan indispensable vital producto desde Ecuador, líder continental, y lo más novedoso: el negocio está montado en un esquema SUCRE, la moneda común de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA).
A su vez, Stella es reconocida dentro y fuera de Cuba por su bombón Lebon, aunque no hay interés en promover particularmente su exportación. Aún así, tiene gran demanda en las cadenas hoteleras y de tiendas, y su objetivo inmediato es surtir a todo el país con productos como la cocoa, la cobertura de repostería y las tabletas y bombones.
“Nuestra fórmula es el trabajo, la profesionalidad, el respeto al cliente y una filosofía de consolidarnos para crecer y que todo el mundo disfrute el chocolate de Cuba”, concluye Lourido, satisfecho con este regreso a FIHAV, una feria que siempre le reporta a Stella satisfacciones e incentivos.