El objetivo del formato mini es transformar la experiencia del consumidor apostando por la variedad, una de las tendencias que más conectan con el público joven. Diferentes sabores en una sola comida, sin renuncias y sin compromisos.
Según la consultora estratégica Oliver Wyman, que mide el sentimiento de los consumidores respecto a la compra de alimentos en seis países europeos, el 93% de los consumidores españoles reconoce que ha modificado sus hábitos de compra de alimentos en el último año.