Lacanofobia: sudor, taquicardia y pánico frente a una verdura

Lacanofobia: sudor, taquicardia y pánico frente a una verdura

La lacanofobia es un miedo irracional a las verduras que puede provocar sudoración, taquicardia y ansiedad intensa. No es una simple cuestión de gusto, sino un trastorno psicológico real que puede afectar a la nutrición y a la vida social. Analizamos sus causas, síntomas y tratamiento.
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Lacanofobia: sudor, taquicardia y pánico frente a una verdura
Sábado, Febrero 28, 2026 - 00:00

En gastronomía hablamos a menudo de educar el paladar. Sabemos que los gustos cambian, que la repetición transforma el rechazo en aceptación y que una verdura que ayer no apetecía puede convertirse mañana en favorita. Sin embargo, existe una realidad que va mucho más allá del simple desagrado: la lacanofobia.

¿Qué es la lacanofobia y por qué ocurre?

La lacanofobia es un miedo persistente, irracional e incontrolable hacia los vegetales. No se trata de una excusa para evitar el brócoli ni de una preferencia caprichosa. 

Es una fobia reconocida dentro del ámbito psicológico, capaz de generar ansiedad intensa ante la mera presencia de determinadas verduras o frutas.

Síntomas físicos de la fobia a los vegetales: Más allá del paladar

Quien padece lacanofobia no solo evita consumir el alimento temido. Puede experimentar malestar al verlo, tocarlo o incluso al imaginarlo.

El cuerpo reacciona como si se enfrentara a una amenaza real: sudoración, taquicardia, náuseas, dificultad para respirar o mareo son algunas de las manifestaciones más frecuentes.

El mecanismo es similar al de otras fobias específicas. La persona desarrolla una conducta de evitación sistemática que refuerza el miedo. Cuanto más se evita el estímulo, más intensa se vuelve la respuesta emocional ante su posible aparición.

En muchos casos, la fobia se centra en un alimento concreto, por ejemplo, verduras de hoja verde o aquellas con determinadas texturas, aunque también puede extenderse a varios grupos vegetales, incluyendo frutas.

El impacto en la nutrición

Las verduras y frutas constituyen uno de los pilares de la alimentación saludable. Aportan vitaminas, minerales, fibra y antioxidantes fundamentales para el equilibrio del organismo. Cuando el miedo limita de forma significativa su consumo, el riesgo de carencias nutricionales aumenta.

La lacanofobia, por tanto, no es solo una cuestión psicológica. Puede convertirse en un problema de salud si reduce de manera drástica la variedad alimentaria.

¿De dónde nace este miedo?

Como sucede con otras fobias, la causa no siempre es evidente. En algunos casos puede estar vinculada a experiencias traumáticas en la infancia, como un episodio de atragantamiento o una vivencia negativa asociada a la textura o el olor de ciertos alimentos. En otros, la raíz puede encontrarse en asociaciones emocionales intensas o en un trastorno psicológico previo.

Es importante diferenciar entre “no me gusta” y “me produce pánico”. El desagrado forma parte del aprendizaje del gusto. La fobia, en cambio, implica una reacción desproporcionada y fuera de control.

Tratamiento: afrontar el miedo, no evitarlo

La lacanofobia tiene tratamiento. La terapia cognitivo-conductual suele ser la intervención más eficaz, ayudando a modificar los pensamientos irracionales asociados al alimento temido. La exposición gradual, realizada en un entorno controlado, permite desactivar progresivamente la respuesta de miedo. En algunos casos, se combinan técnicas de relajación con aproximaciones progresivas al estímulo.

Lo fundamental es entender que no se trata de fuerza de voluntad ni de disciplina gastronómica. Es una respuesta psicológica que requiere acompañamiento profesional.

En un contexto donde reivindicamos el valor culinario y nutricional de las verduras, conviene recordar que, para algunas personas, el problema no es el sabor. Es el miedo.

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