
La nueva churrería gastronómica de Barcelona, se llama Artchur, se inauguró hace un par de meses, y está ubicada de manera estratégica en la calle Muntaner donde pretender reinventar un clásico como los churros.
Aunque también disponen de los clásicos churros con chocolate, realmente mencionar solo la churrería no refleja la variedad de recetas que tienen. En su menú se combinan churros dulces con opciones saladas, que, aunque todavía son las menos solicitadas, resultan bastante interesantes. Un claro ejemplo son los churros con callos.
Los churros salados
En la sección salada, las combinaciones son verdaderamente sorprendentes. Por ejemplo, los churros con callos consisten en un guiso de callos que se coloca en el fondo del bol, junto con churros cortados en trozos y sazonados con un poco de cebollino. Los ‘Guachur’ son una mezcla de espuma de aguacate, cebolla encurtida, tomate seco en aceite especiado y un toque de ralladura de lima. También se encuentran los ‘Mac Chur’, que vienen acompañados de salsa de cheddar y bacon.
Los churros dulces
En realidad, el 90% de las solicitudes corresponden a churros dulces, según comentan los dos emprendedores que están lanzando este proyecto en el ámbito gastronómico. Además del bol con churros y pistachos, los sabores de crema catalana y cheesecake se han convertido en otros de los más vendidos durante estos primeros meses de actividad. Los de té matcha, han sido los nuevos en llegar.
También ofrecen cafés, los cuales pueden ser acompañados de espumas de chocolate, pistacho, crema catalana o matcha.
Los helados, que no son elaborados allí, sino que son suministrados por un proveedor, constituyen otra parte fundamental del negocio y son un producto esencial para la temporada de calor. Actualmente, ofrecen sabores cremosos como chocolate negro, tarta de queso, lotus, stracciatella, dulce de leche y el popular pistacho, que se encuentra en muchas partes.
Con un costo de 6,5 euros por cada bol de churros, ya sean dulces o salados, la intención es diversificar y actualizar las recetas en función de la aceptación que vayan obteniendo.