Cada año, la primera gran subasta de atún en Tokio marca el pulso de la pesca, la gastronomía y el mercado internacional del producto premium. En 2026, la lonja de Toyosu ha vuelto a ser epicentro mundial tras adjudicar un atún rojo por 2,7 millones de euros, la cifra más alta jamás registrada en este tipo de subastas. El precio supera en casi un millón de euros al alcanzado en 2025, consolidando este inicio de año como histórico para el sector.
El protagonista de la jornada ha sido, una vez más, Kimura Kiyoshi, propietario de la reconocida cadena Sushi Zanmai, habitual comprador de las piezas más codiciadas. El ejemplar adquirido pesa 243 kilos, un tamaño inferior al del año anterior —cuando el atún alcanzó los 276 kilos—, aunque su valor económico ha sido notablemente superior. En 2025, la pieza más cara se vendió por 1,13 millones de euros (207 millones de yenes). El atún de este año fue capturado en las aguas de Ōma, una localidad japonesa célebre por la calidad excepcional de sus capturas.
Este récord convierte la subasta de 2026 en la más elevada desde que comenzaron los registros oficiales en 1999. Hasta ahora, la cifra más alta se remontaba a 2019, cuando un atún alcanzó los 333,6 millones de yenes, aproximadamente 1,81 millones de euros.
La subasta de la lonja de Toyosu reúne cada año atunes frescos y congelados procedentes de todo Japón y atrae a compradores y empresas de todo el mundo. Más allá del valor gastronómico del producto, hacerse con la pieza estrella supone una enorme repercusión mediática y una poderosa herramienta de marketing. Para muchos grupos de restauración, la inversión se compensa con creces gracias al aumento de visibilidad y al volumen de ventas generado tras una compra tan simbólica como estratégica.