Despedir el año con una copa de vino es, más que un gesto festivo, una forma de poner en valor el tiempo, la memoria y la paciencia. Para ello, el sumiller Santi Carrillo, una de las voces más respetadas del panorama vinícola español, propone una selección muy concreta: cinco vinos españoles con al menos diez años, pensados para brindar con criterio y emoción.
Santi, actual jefe de sumilleres del grupo Roostiq, es un referente absoluto en vinos generosos y trabajo de sala, con un enfoque pedagógico que ha marcado a varias generaciones de profesionales.
Su trayectoria ha sido reconocida con galardones como el Premio Excelencias Gourmet al Sumiller 2024, el Premio Alma de Andalucía (FECACE), el Premio Vino y Cultura 2024, además de haber sido elegido Mejor Sumiller del Año por la Guía Metrópoli y Mejor Sumiller de Córdoba.
Ha dejado huella en casas como Noor y El Corral de la Morería, y es habitual ponente en Madrid Fusión y Vinoble.
Los cinco vinos elegidos para despedir el año
El hilo conductor de esta selección es claro: vino español, identidad, tiempo y capacidad de evolución. Todos los vinos pueden encontrarse actualmente en el mercado, aunque en algunos casos no necesariamente en la añada exacta recomendada.
Gramona Celler Batlle 2014 Gran Reserva Brut – Corpinnat
Icono del espumoso español de larga crianza, este Corpinnat ecológico y biodinámico acumula más de 100 meses en rima, lo que se traduce en profundidad, finura y complejidad.
Elaborado principalmente con Xarel·lo y Macabeo, procede de viñedos familiares del paraje Can Romeu, trabajados con prácticas biodinámicas como la vendimia manual y el arado con caballo. Su elegancia ha sido reconocida con 97 puntos Parker y 98 puntos Guía Peñín.
Alvar de Dios Vagüera El Maderal 2015 – Blanco VT Castilla y León
Este blanco de culto nace de la recuperación de un viñedo antiguo abandonado en El Maderal (Zamora), a casi mil metros de altitud. Elaborado mayoritariamente con Doña Blanca, fermenta con levaduras indígenas y se cría sobre lías durante un año.
El resultado es un vino voluminoso, profundo y fresco, con notas de fruta de hueso, matices balsámicos, especias dulces y flores secas, que demuestra el potencial de guarda de los grandes blancos españoles.
Can Ràfols dels Caus Gran Caus Rosado 2004 – Penedès
Pocas botellas cuestionan tanto los prejuicios como este rosado de guarda. Monovarietal de Merlot, procedente del macizo del Garraf, combina estructura, acidez y una sorprendente longevidad.
Tras una maceración prolongada y una larga crianza en botella, ofrece un perfil serio, con fruta roja madura y una evolución que lo sitúa fuera de cualquier moda. Un rosado pensado para la mesa y el tiempo.
Granja Nuestra Señora de Remelluri – Remelluri Reserva 2009 – DOCa Rioja
Uno de los grandes clásicos contemporáneos de Rioja Alavesa. Este reserva se elabora a partir de un coupage de Tempranillo, Garnacha y Graciano, con pequeñas aportaciones de Viura y Malvasía.
Criado durante 17 meses en barricas francesas y americanas, combina elegancia, frescura y profundidad, con una viticultura ecológica que refuerza su carácter de vino de paisaje. Reconocido con 93 puntos Parker y 94 puntos Guía Peñín.
Manuel Aragón Oloroso Fundacional – Jerez-Xérès-Sherry
La selección se cierra con un vino generoso que representa la memoria líquida del sur. Este Oloroso seco, elaborado con Palomino y criado exclusivamente de forma oxidativa mediante el sistema de criaderas y solera, ofrece concentración, complejidad y una profundidad aromática excepcional.
Cinco vinos que invitan a despedir el año con calma, criterio y respeto por el tiempo que hay detrás de cada botella.