La Denominación de Origen (D.O.) existe en los países con cultura vitivinícola de todo el mundo, y Chile no escapa a ello. Si bien comenzó en Europa, a los países del llamado Nuevo Mundo también llegó esta corriente que fija un reglamento y atribuye estándares de calidad al producto elaborado en una determinada región.
La Organización Internacional de la Viña y el Vino (OIV), durante su última Samble General, aprobó por consenso la actualización de las definiciones de indicación geográfica (IG) y denominación de origen (DO), las cuales quedaron recogidas en la resolución (OIV-ECO 656-2021).