Butter boards: el regreso de la mantequilla al centro del picoteo

Butter boards: el regreso de la mantequilla al centro del picoteo

Las tablas de mantequilla vuelven a la mesa confirmándose como el aperitivo viral, fácil y creativo que transforma la mantequilla en protagonista del picoteo.
Tabla de mantequilla
Tabla de mantequilla
Martes, Marzo 3, 2026 - 12:00

Lo bueno siempre regresa. Así han dicho las tablas de mantequilla este 2026, luego de convertirse en la tendencia más viral de TikTok hace un par de años. 

Y es que si el queso o los embutidos tienen un puesto seguro en la mesa gourmet, por qué no podrían triunfar también las butter boards.

El concepto es muy sencillo, tal cual sus homólogos clásicos. Pero en este caso, la tabla debe ir untada generosamente con mantequilla suave, complementada con otros ingredientes que puede ir desde ralladura de limón, frutos secos o hierbas aromáticas. 

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Minimalismo en la idea, maximalismo en la presentación...y que no falte el pan.  No en vano, algunos la bautizaron como “la próxima tabla de carnes frías”.

Barra de mantequilla

¿Por qué la mantequilla vuelve a estar de moda?

Que la mantequilla haya regresado al foco gastronómico no es casualidad. En realidad, se trata de una respuesta orgánica a varias corrientes muy actuales:

  • El auge de los ingredientes simples pero de calidad
  • La estética “cozy” y artesanal
  • El interés por productos de pastoreo y origen local

¿Cuál es la mantequilla más saludable para una butter board?

La regla de oro, por supuesto, es una mantequilla de calidad. La recomendación suele ser las de pastoreo o artesanal, puesto que presentan un menor contenido de aditivos y son más ricas en ácidos grasos omega-3. Eso sí, suave, pero no derretida, justo a punto de pomada. 

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Butter board: ideas de combinaciones

A partir de ahí el lienzo admite un sinfín de combinaciones, desde solo sal hasta  hierbas, miel, etc. 

Para las versiones dulces se suelen utilizar miel, higos frescos, fresas, frutos secos tostados, canela o ralladura de cítricos. Mientras, en lo salado triunfan la sal marina en escamas, chalotas crujientes, pesto o tomate seco, aceite de oliva con chile y queso de cabra desmenuzado.

Aunque las fusiones más atrevidas y recientes exploran incluso bacon crujiente, jamón tostado, aceite de trufa o flores comestibles. No obstante, la clave siempre será el contraste: cremoso + crujiente, graso + ácido, suave + aromático.

 Para acompañar bastan pan caliente, tostadas, picos o crackers. 

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