El plan de Semana Santa que arrasa: vino, niños y Ribera del Duero en uno
El enoturismo ya no es solo cosa de adultos. Cada vez más bodegas apuestan por experiencias inclusivas que permitan disfrutar del vino en familia, y Bodega y Viñedos Pradorey lo tiene claro.
Ubicada en plena Ribera del Duero, a apenas hora y media de Madrid, la bodega retoma esta Semana Santa una propuesta pensada para grandes y pequeños. Un plan donde la cultura del vino se mezcla con naturaleza, aprendizaje y diversión.
Una experiencia adaptada para disfrutar con niños
Durante los días 2, 3 y 4 de abril, en dos horarios, 11:00 h y 17:30 h, Pradorey ofrece una experiencia enoturística diseñada para familias con niños a partir de 5 años.
La visita comienza en el viñedo, uno de los espacios que más sorprende a los más pequeños, donde se explican de forma didáctica las partes de la vid y el ciclo de la uva. A partir de ahí, el recorrido continúa por el interior de la bodega, pasando por:
- la sala de embotellado
- la nave de barricas
- la emblemática sala de tinajas
- el impresionante “cementerio de botellas”
Todo el grupo comparte esta primera parte del recorrido. Pero llega el momento más especial: la cata.
Mientras los adultos degustan tres vinos de alta gama, los niños viven su propia experiencia paralela con una cata de mosto y un taller creativo de pintura, convirtiendo la visita en una experiencia completa para todos.
Gastronomía local en un entorno único
El plan puede completarse con una comida en el restaurante de La Posada de Pradorey, situada a tan solo 2 km de la bodega.
La Posada de Pradorey
Su propuesta gastronómica está profundamente ligada al territorio, con ingredientes locales y de producción propia:
- vaca
- lechazo
- jabalí
- miel
- quesos
- frutas de la finca
Una cocina que refleja el paisaje que la rodea.
Dormir entre historia: una experiencia que va más allá del vino
Para quienes buscan una escapada completa, la experiencia puede prolongarse con una estancia en la propia posada.
Este edificio del siglo XVII, de estilo herreriano, es mucho más que un alojamiento. A lo largo de su historia ha acogido a figuras como Juana la Loca, Cervantes o Felipe IV, y fue reconstruido por el Duque de Lerma sobre un antiguo pabellón de caza de los Reyes Católicos.
Cuenta con 18 habitaciones, muchas de ellas adaptables para familias, y conserva un legado histórico único: incluso el pintor Rubens trabajó aquí en el famoso retrato ecuestre del Duque de Lerma, hoy en el Museo del Prado.
Ribera del Duero: destino clave de turismo gastronómico
Este tipo de propuestas consolidan a la Ribera del Duero como uno de los destinos más atractivos del turismo gastronómico en España.
La combinación de paisaje, vino, historia y gastronomía convierte cada visita en una experiencia completa, especialmente en momentos clave como Semana Santa.