Cristina Ybarra
Artículos del Autor
Iberia lleva la gastronomía española a su nueva Emerald Lounge Sorolla de Madrid-Barajas: tapas, ibéricos, cocina mediterránea, repostería tradicional y una barra 360º con coctelería y café de especialidad.
En el Día Internacional de las Mujeres Rurales, Womanation Congress 2026 plantea un nuevo reto para el campo: pasar de reconocer la presencia de las mujeres a garantizar su participación en las decisiones.
Los carros vuelven a recorrer los restaurantes. De las ensaladas de Lhardy Café a los quesos de Castell Perelada, el guéridon recupera protagonismo gracias al auge de la sala, la personalización y el espectáculo frente al comensal.
Cádiz estrena Academia de Gastronomía y Turismo. Presidida por Iván Llanza, comenzará en noviembre para impulsar el producto y el destino todo el año.
Kangun nació en la Armenia soviética para elaborar brandy, pero hoy esta resistente uva blanca también protagoniza vinos secos, espumosos y ensamblajes.
Begoña Rodrigo, Kiko Moya, Bernd Knöller y otros grandes chefs se citan en Cullera para celebrar cuatro días alrededor del arroz valenciano, con showcookings, talleres y 20.000 raciones.
La Plaza del Ayuntamiento de Valencia acoge la III Feria Artesana del Pan con degustaciones gratuitas, innovación, producto local y debate sobre el futuro del oficio.
La mandarina vuelve en octubre y su dulzor, acidez y aroma la convierten en un ingrediente perfecto para Margaritas, Spritz, Collins, Negronis y Smash.
Formentera estrena su primera almazara, con 40 productores y hasta 40.000 kilos de aceituna previstos, evitando por fin trasladar la cosecha a Ibiza.
Valladolid reunirá a 61 cocineros en noviembre en el Concurso Nacional de Pinchos y Tapas y el Campeonato Mundial de Tapas, presididos por Janaína Torres y Mario Sandoval.
Mar Orozco, formadora de varios concursantes de MasterChef Celebrity, abre COCINAR en Madrid con cursos de cocina, batch cooking y experiencias para particulares y empresas.
El Lambiccato es una antigua elaboración de Campania en la que el mosto atravesaba lentamente un filtro de tela para conservar parte de su dulzor. Una tradición también documentada en las laderas del Vesubio.