Fallece Carlos Río, referente de la cocina tradicional riojana y alma de Casa Ríos

Fallece Carlos Río, referente de la cocina tradicional riojana y alma de Casa Ríos

Carlos Río, propietario y cocinero de Casa Ríos, fallece tras varios años de enfermedad. La gastronomía riojana pierde a uno de sus grandes referentes.
Carlos Río posa a la entrada de Casa Ríos, en Logroño, con uno de los platos del restaurante.
Carlos Río, cocinero y alma de Casa Ríos en Logroño
Viernes, Octubre 16, 2026 - 09:32

Fallece Carlos Río, referente de la cocina tradicional riojana y alma de Casa Ríos

La gastronomía riojana despide a Carlos Río, propietario y cocinero de Casa Ríos, fallecido este jueves tras varios años de lucha contra el cáncer. Cerca de medio siglo entre fogones deja detrás una historia familiar profundamente ligada a la cocina tradicional de Logroño.

La cocina riojana está de luto. Carlos Río, uno de los nombres más reconocibles de la restauración tradicional de Logroño, ha fallecido este jueves después de varios años de enfermedad. Su trayectoria recorre casi cinco décadas de trabajo, desde los primeros pasos junto a su madre hasta la consolidación de Casa Ríos como uno de los restaurantes clásicos de la ciudad. :chatgpt-content-reference{index="0"}

Su historia profesional comenzó en familia. Su madre, Lourdes, abrió en la década de los setenta el Mesón Ríos, un establecimiento de la calle Oviedo que introdujo en Logroño un concepto entonces poco habitual: un buffet en el que se pagaba el acceso y después se podía comer libremente. Allí, Carlos empezó a familiarizarse con un oficio que terminaría marcando toda su vida. :chatgpt-content-reference{index="1"}

Del Mesón Ríos a Casa Ríos

Con el tiempo llegó De Perdidos al Ríos, germen del actual Casa Ríos, instalado en la calle San Agustín. Fue allí donde Carlos pudo expresar con mayor claridad una cocina basada en el producto, la memoria y las recetas tradicionales aprendidas junto a su madre.

Platos como el cardo con almendras, el bacalao, el solomillo a la plancha, el cordero asado o el milhojas de foie, manzana y queso caramelizado terminaron convirtiéndose en algunos de los imprescindibles de la casa.

En 2011 adquirió su propio restaurante y el proyecto fue incorporando también a su familia. Junto a él trabajaban su mujer, Mónica, y sus hijos Carlos, Diego y Carolina, manteniendo esa unión entre cocina y familia que había definido su propia forma de aprender el oficio. :chatgpt-content-reference{index="2"}

Una vida ligada a los fogones

Aunque no era un cocinero especialmente dado a ocupar la primera fila mediática, Carlos Río se convirtió en una figura muy reconocida dentro de la restauración logroñesa. Su trabajo estuvo siempre vinculado a una cocina sin artificios, de raíces riojanas y construida alrededor del buen producto.

Él mismo resumía así su relación con la profesión: “La cocina no es solo mi profesión, es mi gran pasión. Es lo que quiero transmitirte en cada plato que te ofrezco”. :chatgpt-content-reference{index="3"}

Su legado continúa ahora en Casa Ríos y en la familia que durante años compartió con él comedor, cocina y proyecto.

La gastronomía de Logroño pierde a uno de sus cocineros más queridos, pero conserva una forma de cocinar, una casa y una memoria que seguirán llevando su apellido.

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