Diego Tornel, el mejor sumiller de España 2026, revela qué pide hoy el cliente

Diego Tornel, el mejor sumiller de España 2026, revela qué pide hoy el cliente

Diego Tornel, Mejor Sumiller de España 2026, analiza la evolución del vino, el papel de la sala y qué buscan hoy los clientes en restauración.
Diego Tornel Mejor Sumiller de España 2026 lanzando una copa de vino
Diego Tornel recibe el premio a Mejor Sumiller de España 2026
Viernes, Abril 24, 2026 - 16:00

Ser nombrado Mejor Sumiller de España 2026 no cambia una trayectoria, la confirma. En el caso de Diego Tornel, ese reconocimiento llega tras años de trabajo en sala, formación constante y una experiencia internacional que ha moldeado una forma de entender el vino mucho más amplia y contemporánea.

Desde su actual posición en Bevir by Lopesan (Gran Canaria) hasta su paso por Shanghái, su perfil refleja una nueva generación de sumilleres: menos encorsetada, más global y profundamente conectada con el cliente.

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Diego Tornel, Davide Dall'Amico y Toni Albiol en la final de Mejor Sumiller de España 2026

“Ser Mejor Sumiller de España 2026 no me ha cambiado”

Lejos de lo que podría parecer, Diego lo tiene claro: el título no transforma su manera de entender el vino.

“No ha cambiado nada. Sigo viéndolo igual, aunque ahora con más pasión”, explica.

Esa evolución no pasa por el reconocimiento, sino por el conocimiento. “Hoy entendemos el vino de forma más ‘friki’, con acceso a regiones como Bulgaria, China o Japón que antes ni se contemplaban”.

Qué diferencia a un buen sumiller de uno excelente

En la final, donde compitió con 47 profesionales, la clave no fue solo el conocimiento técnico.

“Un sumiller excelente es el que sabe mantener la compostura bajo presión, improvisar y responder rápido”, señala.

Las pruebas no solo valoraban teoría o cata, sino la puesta en escena: cómo se comunica, cómo reacciona ante imprevistos y cómo interpreta al cliente en tiempo real.

De Shanghái a España: la importancia de la humildad

Su paso por China marcó un punto de inflexión. “Creía que sabía mucho… y no sabía nada”, reconoce. Hoy, tras ser reconocido como el mejor sumiller del país, asegura que es cuando más consciente es de lo que queda por aprender.

Humildad y formación constante son, para él, la base real de esta profesión.

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Diego Tornel en el concurso regional de sumilleres

El papel del sumiller en la nueva experiencia gastronómica

La sala vuelve a ganar protagonismo en la gastronomía y el sumiller se sitúa en el centro.

“Alguien que no trabaja en sala lo tiene muy difícil en un concurso como este”, afirma.

El servicio ya no es solo acompañamiento, sino parte esencial de la experiencia. 

El gran cambio del consumidor: menos técnica, más claridad

Uno de los mensajes más claros de Diego es que el cliente ha cambiado.

“Hoy buscan recomendaciones fáciles, directas. No quieren tecnicismos”.

Además, destaca una tendencia clave: el auge de las opciones sin alcohol, cada vez más demandadas incluso en entornos gastronómicos.

En una de las pruebas del concurso, esta idea fue determinante: explicar un vino sin tecnicismos a un cliente principiante fue más valorado que un discurso técnico complejo.

Errores habituales en las cartas de vino

Para Diego, uno de los grandes problemas sigue siendo la falta de coherencia.

“Muchas cartas reflejan lo que le gusta al propietario, no lo que necesita el cliente”.

Errores en denominaciones, repeticiones o falta de adaptación a la gastronomía son todavía habituales, aunque reconoce que el sector está mejorando.

La formación como base de toda la carrera

En un sector en constante evolución, la formación no es opcional.

“No hace falta estudiar todos los días, pero sí estar atento a los cambios”, explica.

Comparte la idea de que el sumiller debe ser como un profesional que se adapta continuamente a su entorno.

El momento en que todo cambia

Para Diego, el punto de inflexión llegó en 2022, tras su primer concurso. Desde entonces, su implicación con el vino se volvió total: estudio constante, curiosidad, muchas catas y una dedicación que hoy se traduce en el máximo reconocimiento nacional.

Lo que realmente le emociona 

Más allá de premios, lo que sigue moviéndole es el cliente. “Que alguien pruebe un vino que le recomiendas y te diga que está bueno, eso es lo más grande”.

En esa conexión directa, en ese momento compartido, es donde el vino cobra sentido.

Una nueva generación de sumilleres

Diego Tornel representa una evolución clara de la profesión: más internacional, más cercana y más centrada en la experiencia.

El Mejor Sumiller de España 2026 no habla de vino como teoría, sino como algo que ocurre en la mesa.

Y ahí, en ese instante, es donde realmente se construye todo.

Lee la recomendación de Diego en nuestra secci´no de Un vino, Un sumiller

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