Frederick Joel Castillo Javier, el mixólogo que quiere que la barra diga algo
La barra ya no es solo un lugar donde se sirve. Es un espacio donde se piensa. Donde se cuenta. Donde se provoca.
El reciente ganador del Premio Mixólogo de Excelencias 2025, Frederick Joel Castillo Javier, pertenece a esa generación de bartenders que no buscan agradar de inmediato, sino dejar huella. Su propuesta SSSPRESSO plantea un diálogo en igualdad entre café y cóctel, técnica y emoción, identidad y territorio.
Hablamos con él sobre creatividad, riesgo y el futuro de una coctelería que quiere decir algo.
¿Qué significa para ti recibir el Premio Mixólogo de Excelencias en este momento de tu carrera?
Lo vivo como una confirmación más que como una meta. Llega en un momento de madurez, cuando ya no busco demostrar nada sino construir con sentido. Es un reconocimiento al camino recorrido, a los errores, a la constancia y a una forma muy personal de entender la coctelería como oficio, lenguaje y responsabilidad cultural.
SSSPRESSO ha sido definida como una propuesta que redefine el lenguaje líquido contemporáneo. ¿Qué hay detrás de ese concepto?
Hay una intención clara de romper jerarquías. En SSSPRESSO el café no acompaña al cóctel ni el cóctel decora al café: dialogan en igualdad. Detrás del concepto hay técnica, estudio y respeto por ambos mundos, pero también una voluntad de simplificar el mensaje para que sea directo, honesto y emocionalmente accesible.
¿En qué momento un cóctel deja de ser solo una bebida para convertirse en un discurso?
Cuando deja de hablar solo de sabor y empieza a hablar de intención. Un cóctel se convierte en discurso cuando tiene algo que decir: sobre el origen del producto, sobre la persona que lo crea o sobre el contexto en el que se sirve.
¿Qué papel juega el café y su universo sensorial en tu forma de entender la coctelería?
El café me enseñó a escuchar. A entender la materia prima desde el origen, la extracción, el tiempo y la precisión. Integrarlo en la coctelería no es una moda, es una forma natural de ampliar el lenguaje líquido.
¿Cómo es tu proceso creativo: partes del sabor, del recuerdo o de una idea que quieres provocar?
Normalmente parto de una idea o una emoción. Luego busco el recuerdo que la sostiene y, por último, construyo el sabor. Si empiezo solo desde lo técnico, el resultado puede ser correcto, pero no necesariamente memorable.
¿Cuánto riesgo estás dispuesto a asumir para innovar sin perder el disfrute del cliente?
El riesgo justo. Innovar no significa incomodar, sino acompañar. La innovación tiene que ser generosa.
¿Qué parte de tu identidad y de tu territorio está presente en tus cócteles?
Está mi origen caribeño, mi migración y Madrid como ciudad de adopción. Mi coctelería es mestiza.
¿Crees que la coctelería latinoamericana está encontrando por fin una voz propia a nivel global?
Sí. Hoy empieza a hablar desde dentro, con identidad y discurso propio.
¿Qué te gustaría que se llevara el cliente después de vivir la experiencia SSSPRESSO?
Que sienta que alguien pensó en él. Si además se va con curiosidad y ganas de volver, el objetivo está cumplido.
Si tuvieras que definir tu coctelería en una frase, ¿cuál sería?
Coctelería honesta, técnica y emocional, pensada para disfrutarse sin explicación previa.
En un momento en el que la coctelería corre el riesgo de repetirse, Frederick Joel Castillo Javier propone algo más que una bebida: propone intención. Y eso, en una barra, marca la diferencia.