Mario Ayllón elige Le Clos des Grandes Plantes 2022, el vino que encontró corriendo para no perder un avión
Hay vinos que llegan a una carta tras meses de búsqueda. Otros aparecen por recomendación de un importador. Y luego están los que surgen por casualidad, cuando el reloj aprieta, el embarque está a punto de cerrarse y alguien decide detenerse unos minutos más para probar una copa.
Esa es precisamente la historia de Le Clos des Grandes Plantes 2022, el vino elegido por Mario Ayllón para una nueva entrega de Un Vino, Un Sumiller. Un Chenin Blanc del Loira que el sumiller de Berria descubrió junto a sus compañeros en la feria de Angers cuando ya se dirigían al aeropuerto.
“Este vino significa aventura”, resume Mario. “Lo hemos traído mis compañeros y yo desde el valle del Loira. Es un vino divertido, fluido y muy fácil de disfrutar”.
La elección no sorprende viniendo de uno de los profesionales más destacados de la sumillería española. Formado en Mugaritz, Mejor Sumiller de Galicia en 2023 y 2026, Certified Sommelier por la Court of Master Sommeliers, ganador de la primera batalla gallega de sumilleres en cata a ciegas por equipos, junto a Tomás Ucha, y reconocido entre los mejores profesionales del país, Mario forma parte del equipo de Berria, el wine bar situado frente a la Puerta de Alcalá que ha obtenido el prestigioso Grand Award de Wine Spectator, el máximo reconocimiento internacional para una carta de vinos.
Un Chenin Blanc nacido sobre esquisto negro en el corazón del Loira
Le Clos des Grandes Plantes 2022 procede de la denominación AOC Anjou, una de las grandes zonas históricas del valle del Loira francés. Está elaborado exclusivamente con Chenin Blanc, la variedad reina de la región y una de las uvas más versátiles del mundo.
Las cepas crecen en una pequeña parcela situada en La Pommeraye, al sur del río Loira, sobre suelos arcillo-arenosos asentados sobre una roca madre de esquisto negro, característica del llamado Anjou Noir.
Se trata de un viñedo cultivado en ecológico desde hace más de dos décadas y orientado hacia una viticultura respetuosa con el entorno. Setos naturales, cubiertas vegetales, biodiversidad y mínima intervención forman parte de la filosofía de la propiedad.
La parcela de Le Clos des Grandes Plantes alberga algunas de las cepas más interesantes de Chenin Blanc de la finca, plantadas sobre suelos extremadamente someros donde la roca aflora casi a la superficie, obligando a las raíces a buscar profundidad y aportando una marcada personalidad mineral al vino.
Dos amigos, una finca histórica y una nueva generación de viticultores
Detrás del proyecto se encuentran Marc Houtin, geólogo y propietario de La Grange aux Belles, y Alexandre Forge, ingeniero agrónomo especializado en viticultura y enología.
Ambos asumieron la gestión de la histórica finca en julio de 2022 con una idea muy clara: elaborar vinos honestos, de mínima intervención y profundamente ligados a su paisaje.
Su primera vendimia llegó apenas unas semanas después de recibir las llaves de la bodega. Tuvieron que instalar barricas, limpiar instalaciones y preparar toda la infraestructura a contrarreloj. Sin embargo, aquella añada acabó confirmando el enorme potencial del viñedo.
Desde entonces han emprendido una profunda reestructuración apostando especialmente por el Chenin Blanc, variedad que consideran la gran embajadora de Anjou.
Una añada extrema que puso a prueba el viñedo
El año 2022 fue excepcionalmente cálido y seco en el valle del Loira. Las altas temperaturas obligaron a las viñas a demostrar toda su capacidad de adaptación.
Gracias al trabajo realizado en el viñedo, a la profundidad de las raíces y a unas lluvias providenciales poco antes de la vendimia, las uvas alcanzaron una madurez óptima.
La vendimia se realizó manualmente el 20 de septiembre. Tras un prensado suave, la fermentación arrancó con levaduras indígenas antes de pasar a barricas de 600 litros de Stockinger y Atelier Centre France, donde el vino permaneció hasta agosto de 2023.
El resultado es un Chenin Blanc de producción muy limitada, apenas 1.920 botellas, que combina fruta madura, tensión mineral y una frescura sorprendente para una añada tan cálida.
La historia de un vino descubierto a contrarreloj
Si hay una razón por la que este vino ocupa hoy un lugar especial en la memoria de Mario Ayllón no es únicamente su calidad.
“Fuimos a la feria de Angers y ya nos marchábamos porque perdíamos el vuelo. Íbamos Catalina, Zico y yo. Vimos unas botellas que nos llamaron la atención y nos acercamos corriendo al expositor. Les dijimos: ponednos un vino, el que queráis, porque nos tenemos que ir ya”.
Lo que ocurrió después cambió los planes.
“Probamos una copa y nos miramos los tres. Nos encantó. Pedimos otra. Después otra más. Al final terminamos probando toda la gama. Nos gustó tanto que preguntamos si tenían distribución en España. Nos dijeron que no y les respondimos: pues mándanos un palé”.
Así comenzó la relación entre Berria y Les Vignes du Fresche.
La anchoa perfecta para acompañarlo
Cuando se le pregunta por el maridaje ideal, Mario evita hablar únicamente de gastronomía.
“El mejor maridaje siempre son las personas”, afirma.
Pero si hay que elegir un plato, no duda: una buena anchoa de Santoña.
“Ese punto de sal de la anchoa y la acidez del vino funcionan muy bien juntos. Limpian la boca, refrescan y hacen que quieras seguir comiendo y bebiendo”.
Si este vino fuera una canción...
Ayllón sonríe cuando llega esta pregunta.
Reconoce que no es un experto musical, pero tiene clara la respuesta: Mami, ¿qué será lo que tiene el negro?, de Wilfrido Vargas.
“La cantaba mi abuela cuando estábamos con mi abuelo. Ella se ponía contenta y empezaba a cantar. Mi abuelo siempre decía: mira, ya está tu abuela contenta”.
La botella que compartiría con Juan Dávila
Si tuviera que elegir un personaje famoso con quien descorchar una botella de Le Clos des Grandes Plantes 2022, Mario Ayllón lo tiene claro: Juan Dávila, el cómico español.
La elección encaja con el carácter que el propio sumiller atribuye al vino: una botella divertida, fluida y pensada para disfrutarse sin solemnidad. Un vino de conversación, de mesa compartida y de esos momentos en los que lo importante no es solo lo que hay en la copa, sino con quién se brinda.
Quizá por eso Le Clos des Grandes Plantes 2022 encaja tan bien en esta sección. Porque detrás de la técnica, de la geología, de la viticultura ecológica o de las barricas, sigue habiendo algo mucho más importante: recuerdos, personas y momentos compartidos.
Y eso, como un gran vino, también permanece en la memoria.
También te puede interesar leer sobre otros vinos del Loira: Clos de l’Écotard y Domaine des Baumard