Las naranjas amargas del Patio de los Naranjos de la Mezquita-Catedral de Córdoba se transforman en vinagre gourmet gracias a un proyecto de economía circular impulsado por Bodega Vega Natun. Patrimonio histórico, innovación en fermentación y alta gastronomía se unen en un producto único con identidad y trazabilidad.
Dicen que el color de Sevilla no está en las acuarelas, sino en su aire impregnado de azahar y sus más de 50 mil naranjos. Aunque amargos, la infinidad de frutos que pueblan a la capital andaluza son el alma de uno de los tesoros líquidos más singulares de la región: el vino de naranja.