Una idea comienza a repetirse con fuerza en las principales publicaciones gastronómicas internacionales: Boston se perfila como el gran destino gourmet de 2026. Así lo señala Condé Nast Traveller, una de las plataformas de referencia en turismo y gastronomía, que sitúa a la ciudad estadounidense entre los lugares imprescindibles para viajar con el paladar como principal motivación.
En este ranking, Boston encabeza la lista, seguida de destinos tan diversos como Creta, Fez, Hong Kong o Medellín, una selección que pone de relieve la riqueza y pluralidad de las cocinas regionales a nivel global.
La revolución gastro de Boston que ha sorprendido al mundo
Puede que Boston no fuera el primer nombre que viniera a la mente cuando se pensaba en turismo gastronómico, pero una mirada histórica explica su actual efervescencia culinaria. Durante el siglo XX, la ciudad fue uno de los grandes puertos de entrada a Estados Unidos, especialmente para comunidades europeas como la irlandesa y la italiana, cuya herencia sigue muy presente en su cultura gastronómica.
De ciudad eminentemente industrial, Boston evolucionó hacia un referente académico y científico, y de ahí ha dado el salto definitivo para consolidarse como capital gastronómica emergente. Condé Nast Traveller la define como un lugar que ha “logrado una de las reinvenciones más notables del siglo”, destacando una escena culinaria cada vez más refinada, creativa e imperdible.
Platos típicos de Boston que no te puedes perder
Ciudad marinera por excelencia y con una identidad profundamente ligada a la tradición estadounidense, Boston ofrece una cocina donde conviven el producto del mar, los sabores reconfortantes y los iconos de la repostería clásica.
Lobster Roll (bocadillo de langosta)
El plato más emblemático de la ciudad. Se elabora con carne de langosta fresca, ligeramente aliñada con mantequilla o mayonesa, servida en un pan tipo hot dog tostado.
Boston Cream Pie
Pese a su nombre, no es una tarta sino un bizcocho relleno de crema pastelera y cubierto con chocolate. Un clásico de la repostería estadounidense nacido en Boston y convertido en símbolo de la ciudad.
Clam Chowder (sopa de almejas)
Cremosa y reconfortante, esta sopa de almejas, patata, cebolla y nata es uno de los grandes emblemas de Nueva Inglaterra. Muchos la asumen imprescindible para entender la tradición marinera local.
Boston Baked Beans
Alubias cocinadas a fuego lento con melaza, azúcar moreno y cerdo salado. Un plato humilde pero profundamente ligado a la historia de la ciudad y a su pasado colonial.