
Helado parece, gelato no es. Y es que aunque son tantas las similitudes entre estos dos postres fríos, jamás podrá decirse que son la misma cosa. Desde su origen y composición hasta su textura y temperatura de servicio, hay diferencias notables. Aquí te contamos algunas.
El principio de todo
Lo primero es que el helado industrial moderno tal y como lo conocemos tiene su origen tras la Segunda Guerra Mundial, con máquinas capaces de producir grandes cantidades a bajo coste, aunque sus precedentes datan de hace más de 3 mil años en la antigua China. Mientras, la tradición del gelato surge en Italia en el siglo XVII y se distingue por la elaboración artesanal, con su esencia conservada tal cual gracias a heladerías familiares y al impulso de figuras como Audrey Hepburn y Elizabeth Gilbert, que lo llevaron a la fama global en películas y libros.
En cuanto a sus características al paladar, a grandes rasgos, podría resumirse que el gelato es más ligero que el helado industrial, y a la vez más saludable y sostenible.No obstante, ¿qué aspectos le conceden tales propiedades?
Helado y gelato: un cara a cara demasiado dulce
Característica | Helado Industrial | Gelato Artesanal |
---|---|---|
Grasa láctea | Hasta un 15% | Máximo 8% |
Temperatura | Se conserva a -18°C | Se sirve a -12°C |
Aire incorporado | Hasta un 100% | Entre 20% y 30% |
Textura | Más aireado, menos cremoso | Más denso, textura suave |
Sabor | Menor intensidad | Más concentrado y persistente |
Producción | En masa, para larga conservación | Diario, con ingredientes frescos |
Al servirse a una temperatura más alta, el gelato se derrite más rápido, pero también libera sus aromas y sabores con mayor facilidad. Entonces, ¿eres más de helados o gelatos?
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