
El pan dulce argentino es uno de los grandes rituales gastronómicos de la Navidad en Argentina. Aunque hoy parece inseparable de las mesas festivas, su origen está ligado a la inmigración italiana: llegó al país como una adaptación del panettone, ese bollo alto, esponjoso y perfumado que también incluye frutas glaseadas, pasas y frutos secos. Con el tiempo, la receta se simplificó, se volvió más casera y profundamente doméstica. Y así nació el pan dulce tal y como se prepara hoy en los hogares argentinos.
Hoy conviven versiones clásicas con frutas y pasas, y otras más modernas con chips de chocolate, dulce de leche o maracuyá. Pero la receta tradicional sigue siendo la que mejor conecta con la Navidad auténtica: aromas cítricos, miga suave y una mezcla generosa de frutos secos.
Harinas y aromas: las claves del pan dulce tradicional
Uno de los secretos de este pan es la mezcla de dos tipos de harina.
– La masa previa (esponja) se elabora con harina panificable, que aporta fuerza y ayuda a una fermentación más activa.
– La masa final utiliza harina de repostería, más fina y suave, ideal para lograr esa miga tierna tan característica.
Los aromas también definen la personalidad del pan dulce: ralladura de limón, vainilla y esencia de azahar. Ese trío es el alma del sabor clásico. Quien quiera simplificar puede usar esencia de panettone, que ya combina todos los matices.
El relleno tradicional incluye pasas, frutas confitadas y frutos secos. Cada familia tiene su propia mezcla, pero se mantiene una regla clave: no superar el peso de frutas respecto al peso de la harina. Por cada kilo de harina, máximo un kilo de frutas y frutos secos. Si se supera, la masa no crece.
En esta receta se trabajan 500 g de harina y 450 g de frutas, una proporción generosa y perfectamente equilibrada. Con estas cantidades salen tres panes dulces de 500 g, ideales para moldes clásicos de papel.
Ingredientes del pan dulce argentino
(Para 3 unidades de 500 g)
Para la masa previa (esponja):
– 150 g harina panadera
– 110 ml agua templada
– 7 g levadura seca
– 1 cda de azúcar
Para la masa final:
– 350 g harina de repostería
– 100 g azúcar
– 5 g sal
– 20 g levadura seca
– 2 huevos
– 50 ml leche
– Ralladura de 1 limón
– 1 cda esencia de vainilla
– 1 cdta esencia de azahar
– 60 g mantequilla pomada
– 60 ml aceite de girasol
– 200 g frutos secos
– 100 g pasas hidratadas en ron (opcional)
– 150 g frutas confitadas
Para decorar:
– 1 clara
– 150 g azúcar glas
– Pasas, fruta confitada y frutos secos extra
Cómo hacer el pan dulce argentino paso a paso
El pan dulce requiere tiempo, organización y reposos, así que lo ideal es comenzar por la mañana.
1. Preparar la masa previa (esponja)
Mezcla harina, agua templada, azúcar y levadura. Debe quedar una masa blanda. Reposa 1–2 horas hasta que duplique su volumen. Aprovecha para hidratar las pasas en ron.
2. Elaborar la masa final
En un bol mezcla harina, sal, azúcar y levadura. Añade huevos, leche, ralladura, vainilla, azahar y la esponja ya fermentada. Amasa hasta obtener una masa elástica.
3. Incorporar grasas
Añade mantequilla y aceite poco a poco. Al principio la masa será pegajosa, pero luego se tensará.
4. Integrar el relleno correctamente
Extiende la masa, reparte frutos secos, frutas confitadas y pasas. Enrolla, corta en secciones y apila. Esto distribuye el relleno sin sobreamasar.
5. Dividir y fermentar en moldes
Haz tres bolas, colócalas en moldes de 500 g y deja fermentar hasta que casi alcancen el borde.
6. Hornear a 170–175 ºC
Entre 35 y 45 minutos. Si se dora rápido, cúbrelo con papel de aluminio.
7. Glasear y decorar
Mezcla clara y azúcar glas hasta obtener una crema espesa. Decora con frutas, pasas y frutos secos.
Un pan dulce que sabe a hogar y tradición
El pan dulce argentino es mucho más que una receta: es un símbolo de reunión, de tradición familiar y de esas fiestas donde los aromas cítricos y la mantequilla anuncian Navidad. Prepararlo en casa es un regalo en sí mismo, y una manera de mantener vivo un ritual que une generaciones.








