Madrid Food Fest todos los detalles de este evento abierto al público
Madrid se prepara para dar un salto en su posicionamiento gastronómico con el nacimiento de Madrid Food Fest, una iniciativa que busca romper la barrera del B2B y abrir la alta cocina a toda la ciudad en un formato accesible, urbano y experiencial.
El proyecto fue presentado en el Museo del Ferrocarril, donde el impulsor de la iniciativa, Juan Fraile, dejó clara desde el inicio la ambición del evento:
“Queremos sacar del B2B este tipo de experiencia, que toda la ciudad pueda tener acceso a ello”.
A partir de esa idea, Fraile planteó un modelo que aspira a trascender el propio espacio físico del festival y a impregnar la ciudad, tomando como referencia grandes citas internacionales capaces de activar el entorno urbano. El objetivo es convertir Madrid Food Fest en un evento de ciudad, con vocación turística y capacidad para integrar a todo el ecosistema gastronómico: instituciones, restaurantes, productores y partners. Un planteamiento que, además, requiere una construcción colectiva basada en la colaboración y la implicación de todos los actores del sector.
Madrid refuerza su posicionamiento gastronómico con un formato abierto
Desde la Comunidad de Madrid, el viceconsejero Luis Martín enmarcó el proyecto dentro de la estrategia de posicionamiento de la región, destacando su capacidad para conectar gastronomía, cultura y turismo:
“Compartimos la vocación con la que nace este proyecto y es convertirse en una gran cita gastronómica de carácter único y capaz además de acercar el talento culinario a nuevos formatos y públicos”.
Durante su intervención, Martín incidió en el papel que la gastronomía ha adquirido en los últimos años como uno de los principales motores de atracción turística, así como en la diversidad del panorama madrileño. Desde la alta cocina y los restaurantes históricos hasta las propuestas más contemporáneas, los mercados y la presencia de cocinas nacionales e internacionales, Madrid ha consolidado una oferta plural que encuentra en este tipo de iniciativas una nueva vía de proyección.
Además, subrayó que proyectos como Madrid Food Fest contribuyen a reforzar la agenda cultural y gastronómica de la ciudad, generando propuestas de calidad tanto para residentes como para visitantes, al tiempo que ofrecen nuevas oportunidades de visibilidad para los profesionales del sector.
Chefs, productores y experiencias para acercar la gastronomía al público
La dimensión más experiencial del festival la explicó María Kindelán, quien puso el foco en el cambio de formato respecto a los grandes congresos gastronómicos tradicionales:
“Estamos acostumbrados en una ciudad como Madrid a tener eventos muy grandes, pero más dirigidos al negocio… Queríamos llevar esto a la calle”.
El festival, previsto para los días 23 y 24 de enero, situará a los chefs como protagonistas, trasladando propuestas habituales de restaurantes con reconocimientos como estrellas Michelin a un entorno más accesible y cercano. La idea es reinterpretar la alta cocina en clave urbana, manteniendo la calidad pero adaptando el formato a un público más amplio.
Junto a ello, el evento incorporará una zona de mercado en la que productores y marcas podrán interactuar directamente con los asistentes. Este contacto directo permitirá conocer el origen de los productos, sus procesos y las historias que hay detrás de cada propuesta, algo poco habitual en los canales tradicionales de consumo.
La programación se completará con contenidos en vivo, incluyendo showcookings, charlas y encuentros en dos escenarios principales, así como un set fijo de podcast en directo que permitirá generar contenido desde el propio festival y amplificar su alcance.
Un proyecto que busca integrarse en la vida de la ciudad
Madrid Food Fest nace así con la vocación de convertirse en algo más que un evento puntual. La iniciativa busca integrarse en la dinámica de la ciudad y consolidarse como una cita capaz de reforzar el posicionamiento de Madrid como destino gastronómico.
La propuesta combina talento culinario, producto, divulgación y experiencia en un formato abierto que responde a una tendencia clara: la creciente importancia de la gastronomía en la forma de vivir y de viajar. En ese contexto, el festival aspira a convertirse en un punto de encuentro entre profesionales y público, donde la cocina deje de ser exclusiva y pase a ser compartida.