De Suiza a Vietnam: los espacios del mundo donde fumar un Habano sigue siendo un ritual

De Suiza a Vietnam: los espacios del mundo donde fumar un Habano sigue siendo un ritual

De Suiza a Cuba, Londres o Vietnam: recorremos las Casas del Habano, lounges y terrazas que mantienen vivo el ritual del puro cubano por el mundo.
Inauguración de La Casa del Habano Kreuzlingen en Suiza durante el corte de cinta oficial
Inauguración de La Casa del Habano Kreuzlingen en Suiza
Miércoles, Septiembre 9, 2026 - 10:00

Encontrar dónde disfrutar de un Habano se ha convertido también en parte del viaje. Mientras las restricciones al tabaco reducen los lugares donde es posible fumar, boutiques especializadas, lounges y terrazas han creado una nueva geografía internacional del Habano. La reciente apertura de La Casa del Habano en Kreuzlingen, la undécima de Suiza, vuelve a poner el foco sobre un mapa que lleva desde La Habana y Madrid hasta Londres, Dubái, Kuala Lumpur o Ciudad Ho Chi Minh.

Viajar con un Habano plantea hoy una pregunta que hace algunas décadas resultaba bastante menos complicada: ¿dónde encenderlo? Las restricciones al consumo de tabaco han transformado hoteles, restaurantes, aeropuertos y espacios públicos de buena parte del mundo, haciendo desaparecer muchos de aquellos salones en los que un puro podía acompañar tranquilamente un café, una conversación o una copa después de comer.

Pero, paralelamente, ha ocurrido algo aparentemente contradictorio: los espacios específicamente concebidos alrededor del Habano son cada vez más especializados. Ya no basta con colocar un cenicero junto a una butaca. Los nuevos templos del puro cubano incorporan grandes humidores, lockers privados, sistemas de ventilación, terrazas, salas de degustación, cartas de destilados y profesionales capaces de orientar al aficionado entre marcas, vitolas y añadas.

En el centro de esta geografía está La Casa del Habano, la red internacional de franquicias especializadas vinculada a Habanos, S.A., cuya primera apertura tuvo lugar en Cancún en 1990. Más de tres décadas después, existen más de 155 establecimientos en 121 ciudades de 60 países.

La cifra ayuda a entender cuánto ha viajado un producto que sigue estando inseparablemente ligado a Cuba.

Pero hay una diferencia fundamental: encontrar una Casa del Habano no significa automáticamente encontrar un lugar donde esté permitido fumar. Algunas franquicias disponen de lounge, patio o terraza; otras son fundamentalmente boutiques especializadas. La legislación de cada país y las características del establecimiento determinan dónde puede realizarse la fumada.

De ahí que el nuevo mapa internacional del Habano no pueda medirse únicamente por el número de tiendas. También hay que mirar los espacios concebidos para detenerse.

Suiza estrena otra Casa del Habano entre lagos, ciudades y Alpes

Uno de los últimos puntos incorporados al mapa está en Kreuzlingen, una localidad suiza situada prácticamente en la frontera con Alemania y a orillas del lago de Constanza.

El pasado 26 de junio de 2026 abrió allí una nueva La Casa del Habano, convirtiéndose en la undécima franquicia de la red en Suiza. El proyecto está impulsado por la familia Portmann, vinculada desde hace años a la cultura del Habano en el país y responsable también de la boutique de St. Gallen.

La nueva dirección, en Konstanzerstrasse 8, combina una amplia selección de Habanos, incluidas ediciones especiales, limitadas y referencias exclusivas de la franquicia, con accesorios, espirituosos premium y, especialmente, un salón para fumadores concebido como parte central de la experiencia.

La inauguración culmina además un periodo de particular crecimiento de la red helvética. En octubre de 2025 abrió La Casa del Habano Ginebra, también con salón privado para fumadores, y el 19 de marzo de 2026 llegó Montreux, instalada en el Fairmont Le Montreux Palace, frente al lago Lemán. Esta última se convirtió en la décima franquicia suiza antes de la incorporación de Kreuzlingen.

El resultado es una geografía especialmente curiosa. Actualmente pueden encontrarse Casas del Habano en ciudades y destinos como Basilea, Ginebra, Kreuzlingen, Lugano, Mendrisio, Nyon, Samnaun, St. Gallen, Zug, Zúrich y Montreux.

Y pocas imágenes explican mejor la internacionalización del Habano que Samnaun, donde el ritual del puro cubano asciende hasta los Alpes. El contraste entre el tabaco nacido bajo el clima de Cuba y un humidor rodeado por montañas nevadas resume en cierto modo la historia contemporánea del producto: el origen permanece inalterable, pero su cultura se ha vuelto absolutamente mundial.

Suiza, además, no es un mercado secundario. Se encuentra desde hace años entre los países de referencia para Habanos, lo que ayuda a entender que su red de establecimientos especializados continúe creciendo.

Podría decirse que, casi sin proponérselo, el país ha construido su propia ruta del humidor.

De La Habana a Londres y Asia: una vuelta al mundo siguiendo el Habano

Si el recorrido tiene un punto de partida sentimental, naturalmente está en Cuba.

La Habana conserva algunos de los nombres más reconocibles dentro de la red: Partagás, Hotel Nacional, Habana Libre, Meliá Cohiba, Club Habana o Conde de Villanueva forman parte de una ciudad donde el Habano no es únicamente un producto dentro de una vitrina, sino parte de una cultura construida alrededor del cultivo, la torceduría, la selección y el tiempo.

La propia denominación Habano está protegida y reservada a cigarros elaborados en Cuba con tabaco procedente de áreas específicas y bajo los requisitos establecidos para esta Denominación de Origen Protegida.

Desde allí, la ruta salta rápidamente al otro lado del Caribe.

México ocupa un lugar fundamental porque fue precisamente Cancún la ciudad elegida para abrir la primera La Casa del Habano en 1990. Hoy la presencia mexicana se extiende por numerosos destinos, desde Ciudad de México y Guadalajara hasta Monterrey, Playa del Carmen, Los Cabos, Puebla, San Miguel de Allende o Tijuana.

En América Latina, la cultura del Habano continúa por Buenos Aires, Santiago de Chile, Lima, Quito, Bogotá, São Paulo, Río de Janeiro, Ciudad de Panamá o San José. Y el Caribe prolonga el recorrido por lugares como Aruba, Curazao, Antigua, Jamaica, Islas Caimán, San Martín o Saint-Barth.

El contexto cambia cuando se llega a Europa.

En Londres, James J. Fox llevó La Casa del Habano hasta Harrods. La apuesta convirtió el espacio en algo bastante distinto de un estanco convencional: un humidor construido en cedro español, servicio especializado y zonas concebidas alrededor de una experiencia de lujo vinculada al puro cubano.

Italia aporta otra pieza fundamental. Milán ha celebrado en 2026 dos décadas de La Casa del Habano, mientras Roma y Nápoles mantienen también presencia dentro de la red. Fue precisamente Nápoles la ciudad donde, en 2017, Habanos presentó oficialmente el primer Habanos Lounge del mundo.

España cuenta con La Casa del Habano en Madrid, Tenerife y Gran Canaria, además de una red más amplia de Habanos Specialist y Habanos Point. La capital dispone también de clubes, cavas y otros espacios especializados donde la cultura del Habano mantiene una presencia propia, mientras Canarias añade a esa relación los históricos vínculos culturales y migratorios del archipiélago con Cuba.

Portugal suma Lisboa y Oporto; Países Bajos cuenta con presencia en Ámsterdam, La Haya, Maastricht y Almere; Reino Unido extiende la red más allá de Londres hacia ciudades como Edimburgo, Chester, Nottingham o Sheffield; y Alemania concentra una de las mayores presencias europeas, con establecimientos en Berlín, Hamburgo, Frankfurt, Düsseldorf, Múnich, Colonia, Stuttgart y otras ciudades.

El recorrido continúa por Bruselas, Amberes, Praga, Varsovia, Cracovia, Atenas, Sofía, Bucarest, Belgrado, Tiflis o Ereván antes de avanzar hacia Oriente Medio y Asia.

Y es precisamente allí donde se observa con mayor claridad cuánto ha cambiado la geografía internacional del Habano.

En Kuala Lumpur, La Casa del Habano situada en el Mandarin Oriental dio un salto extraordinario en 2025. Pasó de un espacio de poco más de 50 metros cuadrados a aproximadamente 300 metros cuadrados y se convirtió en la mayor Casa del Habano de Asia-Pacífico. Su propuesta incluye un gran walk-in humidor, tres salas privadas, lounge y bar con destilados y cócteles.

A pocos miles de kilómetros, Ciudad Ho Chi Minh ofrece otro ejemplo del crecimiento asiático. Su La Casa del Habano fue reconocida como Mejor Cigar Lounge de Asia 2025 en los Cigar Trophy, un galardón especialmente significativo porque por primera vez Vietnam conseguía este reconocimiento.

Bangkok incorpora establecimientos vinculados a grandes hoteles; Tokio cuenta con presencia en Roppongi; Hong Kong conserva una arraigada cultura del cigarro premium; y Pekín, Macao, Taipéi, Manila o Almaty amplían un mapa que hace algunas décadas habría resultado difícil imaginar.

Incluso Taskent se ha incorporado a esta geografía, ampliando la presencia del Habano hacia Asia Central.

Oriente Medio dibuja otro escenario. Dubái, Abu Dhabi, Doha, Kuwait, Bahréin, Beirut, Mascate o Erbil forman parte de una región donde el cigarro premium ha encontrado espacio entre hoteles, centros comerciales, clubes y terrazas de alto nivel.

La conclusión aparece casi sola: ya no existe una única geografía del Habano. Hay muchas.

Desde un hotel histórico frente al lago Lemán hasta un gran almacén londinense; desde una terraza en Oriente Medio hasta un lounge vietnamita o una boutique caribeña.

Comprar un Habano y encontrar dónde fumarlo no es lo mismo

El crecimiento de esta red obliga, sin embargo, a distinguir conceptos.

La Casa del Habano es fundamentalmente una franquicia especializada en la comercialización y conservación de Habanos. Estos establecimientos destacan por la amplitud de su selección, el conocimiento del producto y unas condiciones de almacenamiento diseñadas para mantener correctamente los cigarros.

Y la conservación es mucho más importante de lo que parece. Como ya explicamos en Excelencias Gourmet al analizar cómo conservar correctamente un Habano, humedad y temperatura influyen directamente en su elasticidad, aromas y combustión. De ahí que un buen humidor no sea simplemente un elemento decorativo dentro de una boutique.

Sin embargo, la posibilidad de fumar depende de cada lugar.

Por eso Habanos desarrolló también los conceptos Habanos Lounge y Habanos Terrace. El primero identifica espacios interiores de alto nivel en los que la experiencia del Habano está integrada dentro del servicio; el segundo adapta esa filosofía a lugares exteriores, especialmente terrazas.

Cuando Habanos presentó ambos conceptos en 2017 explicó precisamente que estaban destinados a identificar espacios, interiores o al aire libre, donde los aficionados pudieran disfrutar de un Habano acompañado, si lo deseaban, por destilados y otras bebidas, con un servicio especializado.

El primer Habanos Lounge oficial abrió aquel año en Nápoles, dentro de la histórica tabaquería Sisimbro. Desde entonces la idea se ha extendido internacionalmente.

La relación con la bebida tampoco es secundaria. Un lounge suele concebir el tiempo de fumada como una experiencia completa y por eso whisky, ron, coñac, café o incluso algunos vinos aparecen frecuentemente alrededor del Habano. En Excelencias Gourmet hemos explorado cómo whisky y Habano pueden dialogar por semejanza o contraste, desde perfiles ahumados hasta combinaciones más frutales y especiadas.

Porque un Habano exige algo que cada vez resulta más difícil de encontrar cuando se viaja: tiempo.

Una vitola puede necesitar media hora, una hora o bastante más. Eso convierte el espacio en una parte inseparable de la experiencia. Importa la conservación previa del cigarro, pero también dónde sentarse, la ventilación, la temperatura de una terraza, el servicio, aquello que se sirve en la copa y, sobre todo, la posibilidad de no tener prisa.

Quizá por eso algunos de los nuevos espacios especializados se parecen cada vez menos a una tabaquería convencional y más a pequeños clubes internacionales dedicados al lujo del tiempo lento.

La nueva Kreuzlingen acaba de añadir uno más frente al lago de Constanza. Montreux lleva el Habano a un Palace suizo. Londres lo instala dentro de Harrods. Madrid mantiene sus cavas y clubes especializados. Kuala Lumpur lo convierte en un espacio de 300 metros cuadrados dentro del Mandarin Oriental. Vietnam consigue colocar uno de sus lounges entre los más reconocidos de Asia.

Y La Habana continúa recordando dónde comenzó todo. El Habano nace en Cuba. Pero la cultura de encontrar el lugar, el tiempo y la compañía para disfrutarlo hace décadas que dio la vuelta al mundo.

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