Illy Café y el arte: un espresso de creatividad

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Gabriela Sánchez
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Desde hace 20 años, illy CaffèARCO Madrid han construido una relación que trasciende la simple asociación de marca. La alianza deviene de la convicción de que el arte, la belleza y el buen café deben ser inseparables. Carlo Bach, director artístico de illycaffè, ha sido una pieza clave en este camino donde cruzan el arte contemporáneo y la empresa cafetera, promoviendo una filosofía que integra la calidad, la sostenibilidad y la estética en cada taza de café. En el marco de ARCO Madrid 2025 conversamos con él.

¿De dónde nace la relación de illycaffè con el arte?

Desde los inicios de illy, la calidad ha sido nuestra razón de ser. Francesco Illy apostó por una revolución en el mundo del café, enfocándose completamente en la excelencia. Luego, su hijo Ernesto comprendió que la calidad no podía existir sin sostenibilidad. Así, en los años 80, comenzamos a establecer relaciones directas con los caficultores para garantizar un café superior y un intercambio justo de conocimientos.

Con la tercera generación, comprendimos que a la calidad y la sostenibilidad debíamos sumarle un tercer pilar: la belleza. No se trata solo de un buen café, sino de una experiencia que integre todos los sentidos. Y ahí es donde el arte entra en juego.

Uno de los símbolos más reconocidos de illycaffè es su taza diseñada por Matteo Thun. ¿Cómo surgió la idea de convertirla en un lienzo para el arte?

En 1992, Matteo Thun diseñó la icónica taza de illy, con una forma pensada para realzar la experiencia del café. Pero pronto nos dimos cuenta de que podía ser mucho más que un simple objeto funcional: podía ser un soporte artístico.

Entonces empezamos a considerar la tacita como una tela, como la pared de un museo donde intervenir. En los primeros dos años, esto se hizo solo para usar las tazas en el bar, en la entrada,  luego tuvo una gran demanda por baristas y personas en general.

Pero la empresa es una empresa de café, no es una galería. De ahí que tuvimos esta gran intuición de decir que lo más útil que podíamos hacer era vender estas tazas. Así nació la idea de invitar a artistas a intervenir sobre la taza, convirtiéndola en una pequeña obra de arte que cualquier persona podría llevar a casa. Lo que logramos con su venta lo reinvertimos en la promoción del arte.

¿Cómo surgió la relación entre illycaffè y ARCO Madrid?

Hace 20 años, nos sentimos atraídos por ARCO porque, además de ser una feria de referencia, ponía un especial énfasis en el arte latinoamericano. Y, por supuesto, Latinoamérica es clave para nosotros, no solo por su cultura, sino también por su importancia en la producción de café.

Dos años después de nuestra primera participación, decidimos consolidar nuestro apoyo con la creación del Premio illy SustainArt, que hoy cumple 18 ediciones. Este premio, bajo el apoyo de la Fundación Ernesto Illy nos permite apoyar a artistas emergentes, dándoles visibilidad y recursos para desarrollar su carrera.

Premio Sustain Art illy

¿Cuál es la filosofía detrás del Premio illy SustainArt?

Nuestro objetivo no es solo reconocer el talento, sino acompañarlo. Creemos que los artistas emergentes tienen la capacidad de mostrarnos hacia dónde se dirige el arte contemporáneo. Por eso, el premio no solo ofrece una dotación económica sino que también brinda visibilidad durante dos años.

La obra del artista ganador es expuesta en el stand de illy en ARCO Madrid al año siguiente. Así garantizamos que tenga una plataforma de proyección sostenida en el tiempo.

¿Qué otros proyectos tiene illy en su fusión con el arte?

Seguimos creciendo cada año y explorando nuevas formas de colaborar con el arte. Uno de nuestros proyectos más importantes es nuestra asociación con la Biennale de Venecia. En la edición pasada, el enfoque fue en Sudamérica y, en la próxima, se centrará en artistas africanos.

Nos interesa apoyar la diversidad y dar visibilidad a regiones y artistas que muchas veces no tienen el reconocimiento que merecen en el circuito internacional. Creemos que el arte, al igual que el café, es un puente entre culturas.

Hasta el logo de illy tiene una historia artística. ¿Cómo fue su evolución?

En 1995, James Rosenquist, uno de los grandes exponentes del Pop Art, diseñó nuestro logo actual. Pasamos de un diseño clásico a una identidad visual moderna y elegante.

Este cambio fue un acto de valentía, porque muchas marcas tienden a hacer modificaciones graduales. Nosotros decidimos dar un salto de audacia artística. Y lo más sorprendente es que, casi 30 años después, sigue luciendo fresco y contemporáneo. Esa es la magia de trabajar con artistas visionarios. Al final, el objetivo de Illy es un público que usa el café. y que vive el arte.

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