
El Goulash es un plato muy poderoso, especialmente en lo que se refiere a comida, pues cuando un tazón caliente de guisado de carne está perfectamente cocinado con una salsa sustanciosa y la dulzura natural de las cebollas, la carne se derrite en la boca.
El Goulash es primordialmente una sopa, aunque también existente como estofado, originalmente de Hungría, usualmente hecho de carne roja, cebollas, verduras, especies y paprika molida.
Los cortes típicos incluyen los músculos de las redes, de lo cual deriva el espesor del guisado, dada la carne rica en colágenos, lo cual hace que esta se convierta en gelatina durante el proceso de cocina.
La carne, cortada en trozos, sazonada con sal y luego dorada con cebollas, es cocida en rodajas en una cazuela con aceite o manteca de cerdo. Posteriormente se agrega la paprika, junto al agua y se hierve todo el guisado a fuego lento.
Después de un rato se le agrega ajo y las otras verduras que acompañan la sopa, como zanahoria, pimientos, apio y un tomate pequeño. Otras hierbas y otras especies también pueden agregarse, como pimientos chiles, hoja de laurel y tomillo.
También pueden agregarse patatas troceadas en cubitos, las cuales proveen almidón, lo cual engruesa el guisado de carne y el sabor.
Un poco de vino blanco o un poco de vinagre de vino también puede agregarse a la receta para redondear el sabor, especialmente si se trata de un buen Zinfandel.
El Zinfandel, considerada la uva indígena de América, si bien sus orígenes descansan sobre la costa del Adriático, está plantada a todo lo largo de California y la costa noroeste del Pacífico, pues se da mejor en regiones calientes con temperaturas más frescas durante la cosecha.
Esta uva puede dar excelentes vinos rosados secos (White Zinfandel), pero también vinos grandes, sustanciosos y energéticos, e incluso vinos de postre deliciosos.