
La mayoría de los aficionados a los Habanos tienen un humidor en casa, pero ¿qué ocurre cuando nos trasladamos a una comida o a una cena?
El manejo diario de los cigarros es un aspecto a tener muy en cuenta, en especial en lo que se refiere a la humedad, que debe mantenerse en valores comprendidos entre el 65 y el 70 por ciento. Uno de los problemas al que podemos enfrentarnos es que se sequen los cigarros cuando no los conservamos en un humidor.
La solución habitual suele ser la purera, de todo tipo de materiales, pero casi ninguna mantiene adecuadamente la humedad de los puros.
Y aunque existen en el mercado bolsas humidificadoras para puros sueltos y otro tipo de gadgets, la mejor solución son los tubos de aluminio. Es muy típico entre los fumadores de Habanos llevar más puros de los que va a fumar, por si necesita ofrecer algún cigarro.
Y a todos nos ha pasado encontrarnos un puro en la chaqueta unos días después. Por supuesto el puro ya se ha secado. Si bien se puede recuperar manteniéndolo en el humidor unos días, pierde algo de sabor. Para evitar estas situaciones, la mejor elección es comprar los puros en tubo.
El tubo ayuda a conservar la humedad en los niveles apropiados durante varios días, y además puede evitar roces fortuitos en la capa.
La nueva generación de tubos, además, presentan diseños muy modernos y atractivos, que incitan al coleccionismo del aficionado. Fuente: Abc.es