Siempre se dice que a problemas, soluciones. Así que, a contradicciones navideñas, resoluciones catalanas. Si no te gusta el roscón: tortell. Este dulce redondo y relleno no es más que el postre típico del Día de Reyes en Cataluña, y se extiende por todos aquellos territorios donde se habla su lengua, abierto a que cualquiera que no sea partidario del canónico roscón lo adopte sin mayor conflicto emocional (ni repostero).
Roscón vs. tortell: el ‘ring’ culinario del Día de Reyes
Los días 5 y 6 de enero, lo habitual es comer roscón. Y punto. Después, desaparece del mapa hasta el año siguiente, reapareciendo tímidamente en las confiterías a finales de noviembre. La Mariah Carey de la repostería: it’s tiiiime. Con él se descongela el eterno debate: qué se hace con el muñequito con forma de rey mago, quién quiere nata o trufa, y si la fruta escarchada es una delicia incomprendida o una auténtica aberración culinaria.
Pero la tradición gastronómica catalana, rica y bastante ajena a la monarquía navideña, propone otro dulce redondo y también relleno que, sorpresa, no desaparece del todo tras Reyes. Bienvenidos a la tradición del tortell.
Bienvenidos a la solución catalana: el tortell de reyes… que no acaba el 6 de enero
El tortell es una masa fina o tipo brioche, generalmente rellena de mazapán y coronada con frutas escarchadas de la tierra: melón, naranja y cerezas en Cataluña; o con interior de cabello de ángel y decorado con azúcar flameado en la Comunidad Valenciana. En ambos casos, la masa se aromatiza con agua de azahar —de la buena, de la de verdad— porque aquí el territorio manda.
En Cataluña, este “roscón alternativo” se sigue comiendo hasta el 17 de enero, día de Sant Antoni, una fiesta muy arraigada en pueblos y barrios que, a riesgo de perderse… siempre encuentra en el tortell una solución catalana a cualquier problema que se presente.
Y es que, desde hace seis años, la solución está oficialmente al alcance del populacho. En 2025 se ha celebrado una nueva edición del concurso al Mejor Tortell de Reyes de Cataluña, con dos ganadores: uno en versión clásica y otro en versión creativa.
El certamen, organizado por la Obra Social Ernest Verdaguer de Panàtics, ha evaluado 51 piezas llegadas de toda Cataluña.
Los ganadores han sido:
- Clásico: Eduard Girabent, del Forn Can Girabent (Aiguafreda)
- Creativo: Natcha (Barcelona)
Así que ya sabes: si el roscón no es lo tuyo, no sufras. Cataluña ya lo había pensado antes.