El sacacorchos nació por necesidad cuando el corcho se impuso como cierre del vino. Desde su patente en 1795 por Samuel Henshall hasta convertirse en objeto de diseño, este pequeño invento transformó para siempre el ritual de abrir y disfrutar una botella.
Si eres de los amantes del vino, y quizás bebas una copa o dos al día, o celebres alguna ocasión especial, te debes haber encontrado con una botella abierta y dudas de cómo conservarla por varios días.