El tesoro oculto del Alentejo: sus vinos de talha

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Cristina Ybarra
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El tesoro oculto del Alentejo: sus vinos de talha

El Alentejo, una de las regiones más extensas y soleadas de Portugal, es famosa por su rica historia, paisajes pintorescos y, por supuesto, su producción vitivinícola. Entre sus joyas más singulares se encuentran los vinos de talha, una tradición vinícola que se remonta a tiempos antiguos y que ha ido ganando reconocimiento en los últimos años concentrando casi toda su producción en la freguesia de Vila de Frades, combinando la sabiduría ancestral con el paladar contemporáneo, ofreciendo una experiencia única para los sentidos.

¿Qué son los vinos de talha?

Los vinos de talha son aquellos elaborados en tinajas de barro, conocidas como "talhas". Esta técnica de vinificación tiene sus raíces en el legado de los romanos y ha sido practicada durante siglos en el Alentejo. Las talhas, que pueden tener capacidades que varían desde unos pocos litros hasta varios cientos, permiten una fermentación natural y aportan características únicas al vino.

Proceso de elaboración

La elaboración de vinos de talha comienza con la recolección de uvas, que son generalmente variedades autóctonas como la Antão Vaz, Trincadeira y Aragonês. Las uvas se despalillan y se estrujan, y luego se colocan en las talhas junto con sus pieles, donde fermentan durante varias semanas. Este método tradicional permite que el vino obtenga sabores y aromas complejos, así como una textura interesante.

Hay quien compara a los talha wines con los orange wines razones no les faltan pues en ambos casos las uvas fermentan de manera natural dentro de las tinajas en contacto con sus pieles, sin intervención tecnológica ni aditivos, preservando la pureza del vino. Durante este proceso, las pieles y los raspones de las uvas se asientan en el fondo, creando una capa de filtrado orgánica. La porosidad de estas ánforas permite una microoxigenación que confiere al vino una textura y un perfil de sabor excepcionales.

Aunque hay diferencias. Mientras que los orange son vinos blancos, hay vinos de talha de todos los colores. Los tintos destacan por su robustez y carácter, y los blancos sorprenden con una frescura inesperada. La influencia de las tinajas aporta una textura singular, a menudo con un toque ligeramente oxidativo y notas de frutos secos, especialmente en los blancos, creando un contraste fascinante con la fruta fresca predominante.

Características de los vinos de talha

Los vinos de talha son conocidos por su carácter rústico y auténtico. Suelen tener un color intenso, y en boca, pueden presentar una mezcla de sabores frutales, herbáceos y terrosos. Dependiendo del tiempo de maceración y del tipo de uvas utilizadas, los perfiles de sabor pueden variar considerablemente. Además, la influencia del barro en el proceso de fermentación a menudo da como resultado un vino con taninos bien integrados.

Reconocimiento y futuro

En los últimos años, ha habido un resurgimiento del interés por los vinos de talha, tanto a nivel nacional como internacional. Muchos productores jóvenes y apasionados están revalorizando esta técnica, combinando métodos tradicionales con enfoques modernos para atraer a nuevos consumidores. Este renacimiento ha llevado a la creación de festivales, catas y eventos dedicados a la promoción de estos vinos únicos.

El tesoro oculto del Alentejo, con sus vinos de talha, es una manifestación del patrimonio cultural y la riqueza de la tradición vinícola portuguesa. Para los amantes del vino, explorar estos vinos es una oportunidad para descubrir no solo nuevas sensaciones, sino también una parte importante de la historia y la identidad de esta hermosa región. Sin duda, los vinos de talha son una experiencia que merece ser disfrutada y celebrada.

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Cristina Ybarra