Verónica de Santiago
Artículos del Autor
Dos supermercados de Mercadona han convertido la compra diaria en curiosidad urbana: Jerez, con una antigua bodega, y Talavera, con restos históricos.
El cacao no se entiende solo por el porcentaje. Origen, conservación y trazabilidad explican cómo elegir mejor el chocolate.
La muerte de Bertrand Grébaut, chef y cofundador de Septime, deja huérfana a una generación de cocineros que encontró en su cocina una forma más libre, humana y comprometida de entender la alta gastronomía.
El spritz nació en el Véneto y hoy es símbolo del aperitivo italiano: ligero, amargo, burbujeante y perfecto para las tardes de verano.
El fuego arrasó de madrugada el chiringuito Pé na Praia, en A Lapa, Sanxenxo. No hubo heridos, pero sí importantes daños materiales.
Las chuches ASMR, los dulces crujientes, el hielo, cortar pan o el chocolate que se rompe han convertido el sonido en un nuevo reclamo gastronómico. En redes, ya no basta con que la comida sepa bien: también tiene que escucharse.
La melena de león ha pasado de ser un hongo casi desconocido a convertirse en ingrediente de cafés funcionales, suplementos premium y cocina vegetal. Su aspecto llama la atención, pero su verdadero interés está en la textura, el sabor y la prudencia con la que conviene leer sus promesas.
Una receta de verano inspirada en Martha Stewart: tarta salada de tomate, ajo asado, queso y masa crujiente.
Las bajas médicas son un derecho, pero su aumento y tendencia ya tensiona a bares, restaurantes y hoteles. El coste real muchas veces lo asume el equipo que se queda.
El pavo en lonchas parece una compra ligera y práctica, pero no todos los envases contienen la misma cantidad de carne. Para elegir mejor, hay tres datos que conviene mirar antes que el reclamo del plástico: porcentaje de pechuga, palabra “fiambre” y cantidad de sal.
Phil González analiza cómo las redes transformaron la gastronomía: blogs, videorrecetas, Instagram, algoritmos, marcas y autenticidad.
La historia de una supuesta celíaca en un restaurante de Madrid sirve para abordar un fenómeno cada vez más comentado por cocineros y jefes de sala: las falsas alergias e intolerancias utilizadas para justificar preferencias alimentarias y el daño que pueden causar a quienes sí las padecen.