Más allá de la ensaimada: 4 pastas típicas de Menorca

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Maria Carrasco Lloria
Categoría
Repostería de Menorca

Menorca no solo conquista por sus playas y su patrimonio cultural, también lo hace por su rica tradición culinaria y repostera. Más allá de la famosa ensaimada, la isla guarda un tesoro de dulces típicos que forman parte de su identidad y que han pasado de generación en generación en los hornos familiares y confiterías locales. Desde bizcochos bañados en almíbar hasta galletas de almendra y espectaculares piezas de hojaldre, la repostería menorquina es un viaje de sabores intensos y memorables que merece descubrirse.

4 pastas típicas de la isla de Menorca

Medialuna de yema

Este dulce es una auténtica bomba de yema, muy dulce e incluso empalagosa, de esas que a los amantes del dulce nunca les resulta demasiado. Está hecho con dos partes de un bizcocho fino, suave y muy esponjoso, típico de Menorca, llamado congret. Entre ambas capas se coloca una generosa cantidad de crema pastelera y todo se recubre con yema. En ocasiones, lleva además una capa glaseada que lo corona. Azúcar sobre azúcar en una delicia contundente.

Amargos de Menorca

Estas galletas de almendra nada tienen que ver con su nombre. Forman parte del rico legado pastelero de la isla y son muy típicas en fechas señaladas y días festivos como la Navidad o las fiestas del verano menorquín. Son parecidos a los emblemáticos carquinyols, pero más grandes, planos y tiernos. Están elaborados con almendra pelada y triturada, a diferencia de los carquinyols, que se hacen con la almendra entera.

Banya de hojaldre

Ses banyes o cuernos son dulces de gran tamaño hechos de hojaldre, rellenos de merengue y crema pastelera. En algunos hornos, también se preparan en versión salada, con relleno de sobrasada mallorquina.

Bizcocho 'borratxo'

Estos bizcochos, del tipo congret, son muy húmedos porque han sido bañados en almíbar de moscatel o vino dulce y recubiertos con yema. Algunos llevan un toque de ralladura de cítricos, mientras que otros se impregnan además con un poco de brandy. De ahí su nombre: borracho, más que merecido.

 

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