
Crujientes por fuera, sabrosos por dentro y con miles de versiones en redes sociales. Los sándwiches se han convertido en una de las macrotendencias gastronómicas más fuertes de TikTok gracias a su versatilidad y su capacidad infinita de reinvención. Creadores de contenido, cocineros amateur e incluso chefs profesionales han llevado este formato sencillo a niveles creativos sorprendentes.
En Excelencias Gourmet seleccionamos los tres sándwiches más virales de TikTok para que puedas prepararlos fácilmente en casa.
Sándwich italiano picado
El famoso chopped Italian sandwich representa la libertad absoluta del mundo del sándwich. Aquí no hay reglas: puedes combinar embutidos italianos, provolone, pepinillos, cebolla roja, lechuga, aderezos o cualquier ingrediente que te inspire.
Su encanto radica en el ritual. Se colocan todos los ingredientes sobre una tabla, incluyendo los condimentos, y se pican con un cuchillo grande hasta conseguir una mezcla jugosa y homogénea. El resultado: un relleno explosivo, lleno de sabor, perfecto para quienes disfrutan de bocados contundentes y de textura crujiente.
Pickle sandwich
El pickle sandwich es una reinvención radical. Aquí el pan desaparece y el pepinillo se convierte en el protagonista absoluto. Puede cortarse en láminas gruesas o dividirse por la mitad, vaciando ligeramente el interior para crear espacio para el relleno.
Su acidez y frescura funcionan como base perfecta para embutidos, quesos suaves o vegetales crujientes. Un sándwich diferente, rápido y sorprendente, ideal para quienes buscan opciones bajas en carbohidratos o quieren probar algo totalmente distinto.
Sándwich estilo tostada francesa
Conocido como el sándwich de desayuno viral, es uno de los hits mañaneros más irresistibles de TikTok. Toma inspiración de la técnica de la tostada francesa, pero con un toque práctico que lo convierte en una receta fácil para el día a día.
Primero se derrite mantequilla en una sartén. Después se vierten huevos batidos y, antes de que cuajen por completo, se colocan encima dos rebanadas de pan. Cuando el huevo empieza a cocinarse, se voltea todo el conjunto, de modo que el pan se dora mientras el huevo queda perfectamente integrado.
El relleno depende totalmente del comensal: beicon, tomate, queso, aguacate, jamón o incluso un toque de salsa picante. El resultado es un sándwich esponjoso, dorado y reconfortante, perfecto para empezar el día con una dosis de alegría.








