Habanos

Más allá del mero placer de fumar, degustar un habano es todo un rito que atrapa con encanto misterioso a neófitos e iniciados en el exquisito mundo gourmet. Un buen Habano no revela sus secretos a cualquiera. Se precisa aguzar los sentidos, disponer el ánimo y dejarse llevar por el secreto encanto de cualquier vitola, ya sea un conocido Cohiba, un Montecristo o un Romeo y Julieta.
Aunque predominan los hombres entre los consumidores de habanos, la nueva vitola Julieta de la marca Romeo y Julieta, presentada en el XII Festival del Habano, constituye un gesto de complicidad de Habanos, S.A con la mujer, parte esencial y decisiva de la historia y el presente de este producto tradicional cubano.
Aunque los habanos tienen su propio proceso de envejecimiento, en muchos casos el paso de los años mejora la calidad del puro, pero para ello hay que seguir unas determinadas normas de conservación.
La Cata Técnica o Degustación Sensorial de los Habanos se llevan a cabo en las fábricas, o galeras cubanas generalmente por un grupo de gran experiencia cuyos miembros están acostumbrados a fumar muchos y muy diferentes tipos de tabaco.
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