La reapertura más esperada de Madrid: vuelve Los Gabrieles tras más de 20 años cerrado
Los Gabrieles vuelve a la vida. Tras más de dos décadas cerrado y años de restauración minuciosa, este icono del taberneo madrileño reabre sus puertas en el Barrio de las Letras convertido en una de las resurrecciones gastronómicas y culturales más esperadas de Madrid. Un espacio donde historia, arte y cocina vuelven a encontrarse.
Clausurado desde 2004 por problemas estructurales, Los Gabrieles ha permanecido durante más de 20 años en silencio. Hoy, tras un complejo proceso de investigación, permisos y restauración, el local reabre en su histórica ubicación entre las calles Echegaray y Manuel Fernández y González.
El objetivo ha sido claro desde el inicio: devolver a Madrid un espacio que forma parte de su memoria colectiva. Durante años, el proyecto avanzó con una premisa innegociable: intervenir sin destruir.
400 metros de historia en azulejos: un museo vivo en pleno Madrid
La esencia de Los Gabrieles está en sus paredes. Cerca de 400 metros cuadrados de azulejería convierten el local en uno de los conjuntos cerámicos más importantes de la capital.
Firmados por maestros como Alfonso Romero Mesa o Enrique Guijo, estos murales nacieron en el siglo XX como una combinación de arte y publicidad, en gran parte vinculados a bodegas del Marco de Jerez. Entre las piezas, destacan reinterpretaciones de obras clásicas como Los borrachos de Velázquez o composiciones únicas como la danza macabra de Carlos González Ragel.
La restauración, llevada a cabo por la empresa especializada ECRA, ha sido pieza a pieza. El resultado es un espacio que hoy funciona como un auténtico museo vivo.
De casa de comidas a epicentro cultural: la historia de Los Gabrieles
Para entender su relevancia hay que remontarse a 1907, cuando abrió su primer local con un concepto revolucionario: comida popular a gran escala. Cocidos, callos o judías se preparaban en grandes calderos para un público que hacía cola. Un “take away” adelantado a su tiempo.
Con el paso de los años, el espacio evolucionó hasta convertirse en un punto de encuentro donde convivían artistas, intelectuales y toreros. Por sus mesas pasaron nombres como Federico García Lorca, Valle-Inclán, Machado o Hemingway, junto a figuras como Manolete o, más tarde, Joaquín Sabina, Javier Bardem o Enrique Morente.
Fue taberna, café cantante y refugio flamenco antes incluso de que existiera el concepto de tablao.
Una reapertura que une tradición castiza y cocina contemporánea
La nueva etapa de Los Gabrieles mantiene intacta su esencia, pero actualiza su propuesta gastronómica. Al frente de la cocina está Ander Galdeano, ex jefe de cocina de Triciclo, quien plantea una carta que respeta el recetario tradicional mientras introduce técnica y producto de alto nivel.
En barra, el protagonismo es para el tapeo castizo: gildas, bocadillos de calamares reinterpretados, minutejos o marisco fresco. En sala, aparecen guisos, casquería y platos de cuchara que dialogan con la temporada.
Recetas como las patatas a la importancia, el rabo de vaca cocinado durante más de 12 horas o las judías con jamón reinterpretadas conectan directamente con la memoria gastronómica del lugar.
Una bodega para quedarse a vivir: de Jerez a grandes iconos mundiales
La dirección líquida corre a cargo de Rebeca Bellido, que firma una bodega de más de 220 referencias. La propuesta combina vinos accesibles con grandes etiquetas internacionales como Petrus, Château Latour o Pingus.
Especial protagonismo tienen los vinos de Jerez, con hasta 17 referencias por copas, en un guiño directo a la historia del local. También hay espacio para pequeños productores, vinos naturales y nuevas tendencias.
Flamenco, jazz y cultura en tres plantas de historia
Más allá de la gastronomía, Los Gabrieles recupera su vocación cultural. El espacio se divide en tres niveles: taberna, restaurante subterráneo y una planta superior destinada a conciertos y eventos.
La programación incluirá flamenco, jazz y música en directo, devolviendo al local su papel como punto de encuentro artístico.
Madrid recupera una joya que define su identidad
En una ciudad marcada por nuevas aperturas y conceptos efímeros, la reapertura de Los Gabrieles supone algo más que un restaurante. Es la recuperación de un símbolo.
Un lugar donde lo castizo convive con lo contemporáneo, donde el turista se mezcla con el madrileño y donde cada azulejo cuenta una historia.
No es solo una reapertura. Es un regreso. Y Madrid, por fin, vuelve a tener uno de sus templos.