La sal es el catalizador perfecto para potenciar los sabores e inclusive para hacer más reconocible y diferenciado el sabor dulce, pues le abstrae o reduce lo empalagoso al dulzor excesivo. Sin sal no hay salsa, y sin sal no hay gourmet.
España. El sector vitivinícola nacional, que había sobrellevado el inicio de la crisis económica mundial de forma razonablemente bien, parece que comienza a sufrir las consecuencias de ella, al igual que en otros sectores agrarios españoles.