Petramora cierra su tienda gourmet en Madrid y deja huella en el corazón de Chueca
Petramora baja la persiana en Madrid. Lo que en 2023 fue una de las aperturas más esperadas del panorama gastronómico en la capital, hoy se convierte en noticia por su cierre. La marca gourmet, con más de una década dedicada a la venta online de productos de pequeños y medianos productores, ha puesto fin a su aventura física en el número 40 de la calle Barquillo, en pleno barrio de Chueca.
La tienda, concebida como un colmado moderno que reinterpretaba la tradición con una mirada contemporánea, no solo atrajo a foodies y amantes del producto, sino que también fue reconocida por la crítica: en 2024 recibió el premio a Mejor Tienda Gourmet por la revista Metrópoli.
Un concepto que conectaba campo y ciudad
El local madrileño representaba la esencia de Petramora: acercar al consumidor una selección cuidada de productos de calidad, con especial protagonismo de su propia producción en la Dehesa de la Guadaña.
En sus vitrinas no faltaban cortes premium de carne de pasto, chuletones, solomillos, entrecots o carne picada, procedentes de vacas criadas en libertad. A ello se sumaban lácteos de oveja de la marca Labadía, elaborados con leche de ovejas churras, además de aceites, vinos y conservas seleccionadas.
Uno de los grandes reclamos del espacio fue su apuesta por el formato “Listo para comer”, con platos preparados, menús caseros y propuestas para consumir en tienda o llevar. Una línea que conectaba directamente con las nuevas formas de consumo urbano.
El cierre de Petramora en Madrid no significa el fin
Pese al cierre del establecimiento físico, la marca mantiene su actividad online, que sigue siendo su principal canal de negocio. De hecho, en estos días ha activado sus habituales promociones de fin de mes y continúa ofreciendo un amplio catálogo de productos gourmet.
Este movimiento responde a un contexto económico complejo. La compañía registró en 2024 unos números rojos de 1,78 millones de euros, lo que supone una reducción respecto a los 1,99 millones del año anterior, pero que sigue reflejando la dificultad de rentabilizar ciertos modelos físicos dentro del sector premium.
Una tendencia que redefine el retail gastronómico
El caso de Petramora no es aislado. En un momento en el que el consumo se orienta hacia la conveniencia, la digitalización y la optimización de costes, el modelo de tienda física gourmet se enfrenta a nuevos retos.
La experiencia, el producto y la narrativa siguen siendo claves, pero cada vez más proyectos apuestan por reforzar su presencia digital frente al peso estructural del retail tradicional.
El cierre de su tienda en Chueca deja un vacío simbólico en la escena gastronómica madrileña, pero también plantea una pregunta que resuena en todo el sector: ¿estamos ante el fin del colmado gourmet físico tal y como lo conocíamos?