Los premios de Gastronomía de la Comunidad Valenciana 2026 impulsan el producto y talento
Más de 400 personas, un territorio como protagonista y una nueva forma de entender la gastronomía. La Academia de Gastronomía de la Comunidad Valenciana ha celebrado en Castellón una gala que no solo reconoce a los mejores, sino que redefine el futuro del sector.
Productores, jóvenes talentos e investigación gastronómica han sido los ejes de una edición que refleja una transformación clara: la gastronomía ya no se entiende solo desde el restaurante, sino desde el origen.
Una gala que cambia el relato gastronómico
La ceremonia, celebrada en el Gran Casino del Grau de Castelló, reunió a autoridades, chefs, personal de sala, productores, académicos y agentes clave del ecosistema gastronómico valenciano.
El presidente de la Academia, Sergio Terol, protagonizó su primera gala al frente de la institución con un mensaje claro: dar protagonismo al producto, al territorio y a las nuevas generaciones.
En este contexto, la Academia ha presentado una nueva hoja de ruta que se refleja tanto en el formato del evento como en la redefinición de sus premios.
Los nuevos premios que marcan el futuro del sector
La gran novedad de esta edición ha sido la incorporación de tres nuevas categorías que refuerzan el papel del origen y la innovación:
• Mejor Producto Agroalimentario: Trufa de Castellón, por su impacto en la economía rural y su posicionamiento en la alta cocina.
• Mejor Producto Elaborado: Queso de Castellón, por la recuperación de técnicas tradicionales adaptadas a estándares actuales.
• Investigación Gastronómica: Proyecto Gastroterra, por integrar ciencia, territorio y sostenibilidad.
Además, el premio de Talento Emergente evoluciona y pasa a denominarse Joven Talento, reforzando el compromiso con las nuevas generaciones.
Todos los premiados de la Academia de Gastronomía 2026
El palmarés refleja el equilibrio entre tradición, innovación y talento:
Chef del Año: Manu Yarza (Yarza, Valencia), por una cocina de producto con mirada contemporánea.
Mejor Jefa de Sala: Francesca Baccon (Quique Dacosta, Dénia), que con solo 26 años lidera una de las salas más exigentes del país.
Joven Talento: Jorge Lengua (Llavor y La Suculenta, Castellón), representante de una nueva generación con estrella Michelin.
Trayectoria: Maipi (Valencia), ejemplo de cocina de cercanía y fidelidad al producto.
Mundo del Vino: Yelko Suárez (Arrels, Sagunto), por su capacidad de conectar territorio y experiencia.
Comunicación Gastronómica: Ediciones Plaza, por visibilizar el ecosistema gastronómico.
Reconocimiento Especial: Alicante Ciudad Gastronómica, por su estrategia de promoción sostenida.
El territorio y la despensa como protagonistas
Uno de los momentos más destacados fue el cóctel gastronómico posterior, concebido como un recorrido por la provincia de Castellón a través de sus productos.
Participaron proyectos como Bodega Flors, Vermut Padre, Jamones Alfredo, Quesos de Almedíjar, Mar Negre o Mos de Bresca, junto a asociaciones de productores y nuevas iniciativas como la Asociación de AOVEs de Castellón.
También tuvieron un papel relevante centros formativos como COSDA, GASMA o la Escuela de Benicarló, reforzando el vínculo entre formación y gastronomía.
La cocina se completó con propuestas de restaurantes como La Suculenta, Reviscolem El Ring o Arre, además de la participación de la Federación de Caza junto a la chef Ángela Milián, poniendo en valor la cocina cinegética.
Una nueva identidad para una nueva etapa
Durante la gala también se presentó la nueva identidad visual de la Academia, basada en el acrónimo agcv y el color naranja como símbolo del territorio valenciano.
Este cambio viene acompañado de una nueva web más didáctica y de una estrategia orientada a consolidar la institución como herramienta activa en el sector gastronómico y agroalimentario.
La Academia avanza además en su reconocimiento como corporación de derecho público, lo que permitirá impulsar proyectos de mayor alcance.
La gastronomía como cultura y futuro
La gala celebrada en Castellón no ha sido solo una entrega de premios, sino una declaración de intenciones.
“La gastronomía es una herramienta para preservar la idiosincrasia y proteger el paisaje”, señaló Sergio Terol, reforzando una idea que atraviesa toda esta nueva etapa.
Porque, como subrayan desde la institución, comer no es solo nutrirse, sino construir identidad. Y en ese camino, productores, jóvenes talentos e investigación serán los pilares del futuro.